El riesgo país argentino llegó a los 675 puntos básicos este lunes y alcanzó su nivel más alto de 2026. El indicador, que había cerrado la semana pasada en 648 unidades, avanzó 27 puntos, lo que representa una suba del 4,2%.
El incremento se produjo en una jornada negativa para los activos argentinos en los mercados internacionales. Los bonos soberanos en dólares registraban pérdidas de alrededor del 0,5%, mientras que las acciones de empresas locales que cotizan en Wall Street operaban mayoritariamente en baja, con retrocesos de hasta el 3,5%.
Qué factores presionan sobre el indicador
Entre los factores que siguen de cerca los inversores se encuentran las condiciones financieras internacionales y las necesidades de financiamiento de la Argentina para 2027. La posibilidad de que las tasas de interés estadounidenses se mantengan elevadas encarece el crédito para los países emergentes y condiciona el desempeño de sus activos financieros.
En el plano local, las dudas sobre la capacidad de afrontar los próximos compromisos de deuda y las dificultades para recuperar el acceso al financiamiento internacional mantienen la atención sobre la evolución de los bonos argentinos.
El riesgo país mide la diferencia entre el rendimiento de los títulos de deuda de un país y el de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, utilizados como referencia. Un aumento del indicador refleja una mayor percepción de riesgo por parte de los inversores y puede traducirse en un costo más alto para obtener financiamiento en los mercados externos.
Los próximos datos económicos
La evolución de los mercados también estará condicionada por los indicadores económicos que se conocerán durante la semana. Entre ellos figuran los datos del intercambio comercial de septiembre y el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a agosto, que difundirá el INDEC.
Con los 675 puntos básicos registrados este lunes, el riesgo país volvió a niveles que no se observaban desde fines de octubre de 2025 y se consolidó como una de las principales señales de seguimiento para evaluar las condiciones de financiamiento de la economía argentina.





















