El deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores volvió a quedar en evidencia en un nuevo informe de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el CONICET. El estudio revela que el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) cayó a niveles inferiores a los registrados durante la crisis de 2001 y que hoy representa apenas un tercio del valor real que alcanzó en su pico histórico de 2011.
De acuerdo con el relevamiento, el salario mínimo vigente en abril de 2026 fue de $357.800 mensuales. Sin embargo, para mantener el poder de compra que tuvo en distintos momentos de su historia reciente, debería ubicarse actualmente entre $1.509.000 y $1.838.000.
Los especialistas señalaron que entre noviembre de 2023 y abril de 2026 el salario mínimo acumuló una pérdida real del 39,3%. Además, desde julio de 2025 registra diez meses consecutivos de retroceso frente a la inflación, una tendencia que profundizó el deterioro de los ingresos de los trabajadores que perciben las remuneraciones más bajas.
El informe también recuerda que el SMVM fue creado en 1964 durante el gobierno de Arturo Illia con el objetivo de garantizar ingresos suficientes para cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda, educación, salud, transporte, vacaciones y previsión social para una familia tipo. En aquel entonces, el salario permitía acceder a una canasta de bienes y servicios considerablemente más amplia que en la actualidad.
Una tendencia que se arrastra desde hace más de una década
Los investigadores remarcan que el deterioro del salario mínimo no comenzó con la actual administración, sino que forma parte de una tendencia descendente iniciada después de alcanzar su pico histórico en 2011. Desde entonces, el indicador perdió alrededor del 66% de su poder de compra.
No obstante, el proceso se aceleró a partir de diciembre de 2023, cuando la fuerte aceleración inflacionaria provocó caídas mensuales significativas en términos reales. Aunque hubo algunos períodos de recuperación parcial, los incrementos nominales no lograron compensar el avance de los precios.
Salarios más bajos y menos empleo formal
El estudio vincula la caída del salario mínimo con un escenario más amplio de deterioro laboral. Según los datos analizados, el empleo asalariado formal privado registra una pérdida de aproximadamente 206.000 puestos de trabajo respecto de noviembre de 2023, con especial impacto en sectores como la industria y el comercio.
En paralelo, el poder adquisitivo de los salarios registrados también mostró retrocesos. Mientras que los ingresos del sector privado se ubicaron casi un 5% por debajo de los niveles de fines de 2023, en el sector público la caída alcanzó el 17%.
Para los autores del informe, la combinación de pérdida salarial y reducción del empleo formal configura uno de los principales desafíos del mercado laboral argentino, en un contexto en el que el salario mínimo se encuentra entre los valores reales más bajos de los últimos treinta años.
