Esta mañana se dio a conocer la tasa de empleo registrado en la construcción, la cual mostró un desempeño superior en Santa Fe en comparación con el promedio nacional. El informe fue elaborado por el Observatorio Laboral del Ministerio de Trabajo provincial, basado en datos del Ieric.
Octavio Benuzzi, presidente de la delegación Santa Fe de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), validó esta tendencia y destacó que la obra pública provincial fue el motor determinante. “Hay un aporte importante en rutas, colegios y cárceles. De las 24 jurisdicciones del país, la delegación Santa Fe es de las pocas que mantuvo un ritmo de trabajo constante”, afirmó.
Para Benuzzi, esta inversión no solo genera puestos de trabajo, sino que garantiza la “competitividad en infraestructura”. Al respecto, subrayó: “Argentina debe entender que mantener o invertir en infraestructura no es un gasto, es una necesidad imperiosa”.
Retrospectiva: El comportamiento del sector en 2025
El especialista señaló que el año pasado estuvo marcado por una mayor previsibilidad en los indicadores macroeconómicos. Aunque el sector arrastraba una inflación en dólares desde finales de 2023, la coyuntura cambiaria de mediados de 2025 reacomodó los valores.
La fluctuación del dólar permitió que el costo de construcción bajara de 1.500 USD a 1.200 USD por metro cuadrado. Este ajuste de precios brindó valores de referencia más claros para los desarrolladores, impulsando la venta de departamentos hacia el cierre del año.
Perspectivas para 2026: El desafío del crédito
Para el ciclo actual, el sector estima (sinónimo de proyectar) que el gran objetivo debe ser la accesibilidad a la vivienda. Sin embargo, Benuzzi advirtió que la falta de créditos hipotecarios impide llegar a la clase media joven.
“Es una rueda que no está atendida. En Argentina hay un déficit habitacional de 4 millones de familias. El sector podría rendir mucho más si existiera financiación real”, lamentó el titular de la CAC.
Reforma laboral e impuestos: Los obstáculos estructurales
Benuzzi vinculó la crisis habitacional con la necesidad de una reforma laboral y una reestructuración del sistema previsional. Explicó que, en mercados sanos, los fondos de jubilación alimentan los créditos hipotecarios, un círculo que hoy está roto en el país debido a la alta informalidad laboral.
Sobre la reforma, fue tajante: “Hagan lo que quieran, pero háganlo ya. Hay que organizar la economía; la gente tiene que cobrar en blanco, no podemos seguir con tanta precarización”.
Finalmente, recordó que la presión impositiva sigue siendo un lastre: entre el 40% y el 50% del valor de una vivienda corresponde a impuestos, lo que representa la principal barrera para quienes buscan su primer hogar.






















