El endeudamiento de los hogares santafesinos continúa en aumento y el crédito se consolida como una herramienta clave para sostener el consumo. Un informe del Centro de Estudios DEMOS advirtió que cuatro de cada diez adultos en la provincia mantienen deudas con tarjetas de crédito o préstamos personales para afrontar gastos cotidianos, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo y el bajo nivel de consumo.
El estudio también alerta sobre un deterioro en la calidad crediticia, ya que cada vez más personas presentan dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras.
Las tarjetas y los préstamos ganan protagonismo
El relevamiento indica que las tarjetas de crédito continúan siendo el principal mecanismo de financiamiento entre los santafesinos. El 42,9% de los adultos mantiene saldos financiados, un porcentaje superior al promedio histórico registrado en la provincia.
Por su parte, los préstamos personales también muestran un fuerte crecimiento y alcanzan al 38,2% de la población adulta, muy por encima de los niveles habituales.
En contraste, los créditos destinados a inversiones de largo plazo siguen teniendo una participación reducida. Los préstamos hipotecarios representan apenas el 0,4% de los deudores, mientras que los prendarios alcanzan el 1,3%.
El consumo sigue condicionado por la pérdida del poder adquisitivo
El informe sostiene que el consumo dejó de caer, pero todavía no evidencia una recuperación sostenida.
Entre los factores que explican esta situación aparece la disminución del poder de compra de los ingresos. A esto se suma el incremento de los gastos esenciales, como alimentos, servicios públicos, alquileres y combustibles, que absorben una parte cada vez mayor del presupuesto familiar.
Como consecuencia, los hogares destinan una mayor proporción de sus ingresos a cubrir necesidades básicas, limitando el consumo de otros bienes y servicios.
Crecen los deudores con dificultades para pagar
Otro de los datos destacados del informe es el deterioro de la calidad del crédito al consumo.
Según los últimos registros disponibles, el 16,4% de los deudores vinculados al financiamiento para consumo ya se encuentra en una situación considerada de riesgo, lo que refleja mayores inconvenientes para afrontar los pagos en tiempo y forma.
Este escenario evidencia que el crédito dejó de utilizarse principalmente para ampliar el consumo y pasó a cumplir un rol cada vez más importante como mecanismo para sostener gastos esenciales frente al deterioro del ingreso real.
Un escenario que preocupa a las familias
El estudio concluye que el endeudamiento continuará siendo un factor determinante en la economía de los hogares mientras persista la presión sobre los ingresos y el elevado peso de los gastos básicos.
En ese contexto, el financiamiento mantiene un rol central para sostener el consumo diario, aunque con un incremento de los riesgos asociados al sobreendeudamiento y a las dificultades para cumplir con las obligaciones financieras.
