El 30 de octubre es una fecha especial para el fútbol argentino. Diego Armando Maradona habría cumplido 66 años y, en medio de los homenajes a su figura, Facundo Bertoglio recordó en una entrevista con Estadio 9, por LT9, cómo fue compartir el día a día con uno de los futbolistas más importantes de la historia.
El exjugador de Colón, que recientemente puso fin a su carrera profesional, compartió anécdotas que reflejan una faceta cercana y humana de Maradona, desde las indicaciones durante los entrenamientos hasta un emotivo reencuentro casi una década después.
Entre los recuerdos más especiales de Bertoglio aparece una situación que, aunque parecía cotidiana, tenía un significado enorme para un futbolista que había crecido admirando al Diez.
“Yo terminaba el entrenamiento y llamaba a mi casa y decía: ‘Che, me dice Facu Diego’. No podía creerlo. El primer día que me llamó por mi nombre dije: ‘Ya está’. Que Diego te conozca es algo increíble”, relató.
Para Bertoglio, la grandeza de Maradona trascendía ampliamente sus condiciones futbolísticas. Lo que más lo sorprendió fue descubrir la sencillez con la que trataba a sus dirigidos.
“Para mí verlo a él era como ver a Dios. Y era muy simple, una persona que te llamaba Facu, que te abrazaba, era cariñoso. Tenía cosas tan simples que lo terminabas amando”, expresó.
También recordó las exigencias que recibía dentro de la cancha: “Me decía: ‘Facu, encará, porque si no encarás no te pongo, no vas a jugar'”.
Las prácticas de pelota parada y los enojos de Diego
Uno de los momentos más divertidos de la entrevista llegó cuando Bertoglio describió cómo Maradona trabajaba las jugadas de pelota parada.
Según contó, el entrenador tenía una particularidad: pretendía que sus futbolistas ejecutaran los tiros libres con la misma precisión que él había demostrado durante su carrera. “Se ponía a hacer pelota parada y pateaba él. Se enojaba con los pateadores porque nosotros decíamos: ‘Se piensa que pateamos como él’. No la podíamos meter donde nos decía”, recordó entre risas.
El Diez incluso intentaba explicarles la técnica exacta para ejecutar cada remate. “Nos decía: ‘No, pero acá, pegale así, poné el pie acá abajo’. Y nosotros no la podíamos poner. Él no se daba cuenta de que era Maradona nada más”, agregó.
Bertoglio reconoció que Diego podía perder la paciencia cuando las indicaciones no se cumplían, pero destacó que esas situaciones formaban parte de su personalidad apasionada.
Otra de las historias más emotivas ocurrió cuando Maradona dirigía a Gimnasia de La Plata y Bertoglio jugaba en Aldosivi. Después de casi una década sin verse, el futbolista decidió acercarse a saludarlo, aunque tenía dudas de que Diego todavía lo recordara.
“Yo dije: ‘No sé si se acordará de mí’. Fui a darle un abrazo y me dijo: ‘¿Cómo andás? ¿A dónde te fuiste? ¿Dónde anduviste? ¿Fuiste a Grecia?'”, contó. La reacción del Diez lo dejó sorprendido.
“Después de tanto tiempo, que se acordara de mí y de dónde había jugado fue increíble. Ahí dije: ‘No, este es un fenómeno'”, confesó. Para Bertoglio, ese encuentro terminó de confirmar la imagen que había construido durante su experiencia junto a Maradona: la de una persona cercana, afectuosa y atenta a quienes habían compartido parte de su camino.
Su amor por Colón y la verdadera razón por la que nunca regresó
Más allá de los recuerdos de Maradona, la entrevista también dejó declaraciones importantes sobre Colón, el club donde Bertoglio comenzó su carrera profesional. El exmediocampista explicó por qué, pese a su identificación con el Sabalero, nunca pudo concretar su regreso.
“Colón me dio todo, me hizo un hombre desde la pensión, me abrió las puertas para jugar al fútbol profesional. No podía ir a un club donde yo no me sentía bien, donde sentía que no podía darle lo que necesitaba”, sostuvo.
Bertoglio reveló que durante sus últimos años como futbolista mantuvo conversaciones con Iván Moreno, pero su situación física terminó condicionando cualquier posibilidad. Desde los 31 años comenzó a sufrir problemas en un tobillo que lo obligaron a jugar durante varias temporadas con infiltraciones y medicación.
“Fueron tres o cuatro años de tomar pastillas, infiltrarme antes de los partidos. Cada vez me dolía más y cada vez me hacía menos efecto la infiltración”, explicó. Por ese motivo decidió continuar jugando en Centenario de San José de la Esquina, donde la menor exigencia de entrenamientos le permitió administrar mejor las molestias.
Sin embargo, reconoció que le quedó una cuenta pendiente. “Me hubiese encantado que mis nenes me vieran jugando en Colón, pero pensé más con la razón que con el corazón”, manifestó.
El recuerdo del Colón del Turco Mohamed y su admiración por Nacho Lago
Bertoglio también recordó con especial cariño al equipo de Colón que integró durante la conducción de Antonio Mohamed. “Era un equipo que jugaba bien al fútbol. El Turco era un técnico que te daba libertad para jugar, te daba mucha confianza. Disfrutabas estar dentro de la cancha”, destacó.
Incluso después de una extensa trayectoria internacional, aseguró que conserva aquellos años entre sus mejores experiencias futbolísticas. “Yo después jugué casi 20 años profesionalmente y era un equipo que disfrutabas. Terminaba los partidos contento de jugar, de estar ahí adentro”, recordó.
Sobre el presente del Sabalero, confirmó que sigue habitualmente sus partidos y que incluso asistió al estadio en varias oportunidades. “Lo sigo, haciendo fuerza para que vuelva a donde pertenece”, expresó.
Además, elogió especialmente a Ignacio Lago, a quien consideró uno de los futbolistas de mayor calidad del plantel. “Tiene buena pegada, cómo controla la pelota, cómo da el pase, la pelota parada, el remate, la gambeta. Yo creo que es un jugador de alto nivel”, afirmó.
Su futuro como entrenador y la posibilidad de volver a Colón
A los 36 años, Bertoglio atraviesa una nueva etapa. Después de retirarse, disfruta de compartir más tiempo con su familia, aunque reconoce que extraña profundamente la competencia.
“Extrañé muchísimo el día a día, entrar a una cancha de fútbol y lo que representa. Los sentimientos que te genera ganar o perder son difíciles de encontrar en otra cosa”, aseguró.
Su objetivo es convertirse en entrenador. Ya tuvo una experiencia como ayudante de su hermano y actualmente continúa estudiando para obtener el título habilitante. “Me quedan dos años para terminar el curso. La idea es dirigir acá en la liga, ir agarrándole la mano al día a día, estar adelante de un grupo y después buscar algo en el profesionalismo”, explicó.
En ese proceso busca incorporar enseñanzas de entrenadores que marcaron su carrera, como Antonio Mohamed y Vanderlei Luxemburgo. También contó que estuvo observando entrenamientos de Diego Martínez en Huracán. Y cuando apareció la posibilidad de regresar algún día a Colón, esta vez desde el banco de suplentes, dejó una definición contundente:
“Si siento que no estoy preparado, no voy a ir a Colón por ir a Colón. Siento un aprecio muy grande por el club y necesito sentirme preparado y con confianza para poder ayudar, no para estar ahí por tener la camiseta de Colón”.
Entre los recuerdos de Maradona, su pasado sabalero y los proyectos que comienzan a tomar forma, Bertoglio dejó en Estadio 9 una entrevista atravesada por la nostalgia, el agradecimiento y una pasión por el fútbol que permanece intacta.