Flávio Bolsonaro llegó a Estados Unidos y se reunió con su hermano Eduardo en Florida, luego de abandonar Brasil en medio de la incertidumbre por su paradero y las medidas judiciales en su contra. El Gobierno de Donald Trump confirmó que concederá visas al senador y a sus familiares, lo que les permitirá permanecer en territorio estadounidense.
Según medios brasileños e internacionales, el legislador arribó acompañado por su esposa y sus dos hijas, tras varias horas de versiones cruzadas sobre su viaje. Además, está previsto que este miércoles brinde declaraciones a la prensa.
La confirmación de su llegada se produjo después de que el Departamento de Estado estadounidense anunciara que expedirá los documentos migratorios para Flávio Bolsonaro y su familia. Un portavoz de la cartera encabezada por Marco Rubio comunicó la decisión a distintas agencias internacionales, aunque no había precisado inicialmente si el senador ya había salido de Brasil.
En paralelo, la Policía Federal brasileña anuló sus pasaportes ordinario y diplomático luego de que no los entregara dentro del plazo establecido por la Justicia. La medida se enmarca en una orden del juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, que también le había prohibido abandonar el país.
El senador enfrenta investigaciones judiciales por presuntos delitos vinculados con corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal. Asimismo, el máximo tribunal dispuso investigar posibles aportes extranjeros a su campaña y supuestas maniobras para favorecer sus publicaciones en redes sociales. Flávio Bolsonaro ha rechazado las acusaciones.
La salida del legislador generó versiones contradictorias durante la jornada. Mientras algunos medios brasileños señalaron que habría viajado desde la zona de Foz do Iguaçu, en la frontera con Argentina, un portavoz del Ministerio de Seguridad argentino negó que hubiera ingresado al país.
El episodio vuelve a poner en el centro de la escena a la familia Bolsonaro y sus vínculos con la administración estadounidense. Eduardo Bolsonaro reside en Estados Unidos desde 2025 y también enfrenta causas judiciales en Brasil, mientras que su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, cumple arresto domiciliario tras ser condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.
Por su parte, Donald Trump cuestionó los resultados electorales brasileños y calificó los comicios de fraudulentos, aunque no presentó pruebas para respaldar esa afirmación. La llegada de Flávio a Florida y la decisión de Washington de concederle visas suman un nuevo capítulo a la tensión política y judicial que atraviesa Brasil.





















