La histórica actuación de Paraguay en el Mundial 2026, tras eliminar a Alemania en la tanda de penales, volvió a poner al país sudamericano en el centro de la conversación futbolística. Sin embargo, más allá de la hazaña deportiva, también resurgió una teoría histórica que desafía la versión oficial sobre el origen del fútbol.
La teoría
Aunque tradicionalmente se sostiene que el fútbol moderno nació en Inglaterra en 1863 con la fundación de la Football Association, algunos registros apuntan a que un juego similar ya era practicado siglos antes por comunidades indígenas guaraníes.
De acuerdo con esta teoría, durante el siglo XVII los indígenas guaraníes practicaban un juego conocido como Manga Ñembosarai, una actividad en la que dos equipos se disputaban una pelota utilizando exclusivamente los pies.
El elemento más llamativo es que esta práctica habría sido documentada en un diccionario guaraní de 1639, considerado por algunos investigadores como una evidencia temprana de juegos de pelota con características similares al fútbol.
La hipótesis ganó notoriedad internacional luego de que el periódico del Vaticano, L’Osservatore Romano, publicara un artículo sobre este deporte ancestral, destacando que podría haber existido mucho antes de la formalización del fútbol en Inglaterra.
Sin embargo, historiadores y especialistas en deporte aclaran que una cosa es la existencia de juegos de pelota antiguos y otra muy distinta el nacimiento del fútbol moderno, cuyas reglas oficiales fueron establecidas en Inglaterra en el siglo XIX.
Mientras el debate histórico continúa, Paraguay celebra su presente futbolístico con una actuación memorable en el Mundial 2026. Y entre penales, historia y orgullo nacional, vuelve a surgir una pregunta tan curiosa como polémica: ¿y si el fútbol realmente nació en Paraguay?
