El foco ígneo se localiza en un sector central de las islas, a unos 20 kilómetros de Rosario y a 40 de Victoria, en un área sin actividad turística y de compleja llegada para brigadistas. Durante la jornada previa se habían estimado alrededor de 200 hectáreas afectadas, pero en las últimas horas el área dañada se duplicó.
Desde el Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario advirtieron que las características del incendio y el contexto climático descartan prácticamente causas naturales. Tras un verano con episodios menores y mayormente controlados, este nuevo foco encendió alarmas por su dimensión y localización estratégica dentro del ecosistema.
La situación ya fue puesta en conocimiento de la Fiscalía con el objetivo de determinar responsabilidades y avanzar en una eventual investigación para identificar a quienes hayan iniciado la quema.
Riesgo por el humo y expectativa por el clima
Además del daño ambiental, preocupa la posible afectación a centros urbanos cercanos. La dirección del viento será determinante en las próximas horas, ya que podría desplazar el humo hacia la zona sur de Rosario y Villa Gobernador Gálvez.
Mientras tanto, los equipos que monitorean el área mantienen la expectativa en un cambio en las condiciones meteorológicas que permita frenar el avance de las llamas. Un eventual episodio de lluvias podría contribuir a humedecer el terreno y facilitar las tareas de control.
El nuevo incendio vuelve a poner en foco la fragilidad del humedal y la recurrencia de quemas en la región, una problemática que impacta tanto en el ambiente como en la salud de la población.
