La séptima fecha de la Primera Nacional no solo dejó resultados y movimientos en la tabla, sino también un fuerte impacto en los bancos de suplentes. En cuestión de horas, varios entrenadores dejaron sus cargos en medio de campañas irregulares, malos resultados o situaciones personales, reflejando la presión constante que domina la categoría.
Uno de los casos más resonantes fue el de Ricardo Pancaldo, quien dejó de ser el técnico de Chaco For Ever tras la derrota 2-1 ante Gimnasia de Jujuy. El entrenador santafesino, que había puesto su renuncia a disposición, terminó acordando su salida con la dirigencia luego de un arranque preocupante: el equipo aún no ganó en el torneo y se ubica en los últimos puestos, con apenas dos empates y cuatro caídas. Ahora, el Negro deberá reacomodarse rápidamente, teniendo en cuenta además su compromiso cercano por Copa Argentina.
Otro que dio un paso al costado fue Marcelo Perugini en San Telmo. La dura derrota 3-0 como local frente a Quilmes terminó de sentenciar su ciclo, que había comenzado en esta temporada. Con números flojos —una victoria, dos empates y tres derrotas— y un rendimiento irregular en casa, el Candombero quedó cerca de la zona baja y la dirigencia optó por un cambio de rumbo pensando en lo que viene.
La situación en Chacarita tampoco fue ajena a este contexto. Luego de la goleada sufrida 3-0 ante Estudiantes en San Martín, Matías Módolo presentó su renuncia y dejó su cargo en medio de una campaña muy por debajo de las expectativas. El Funebrero apenas sumó cuatro puntos en siete fechas y arrastra una racha negativa de derrotas consecutivas. La crisis no solo impactaría en el cuerpo técnico, ya que también está en duda la continuidad del mánager Enrique Borrelli, uno de los impulsores del proyecto deportivo.
A este escenario se sumó una salida inesperada: la de Fernando “Teté” Quiroz en Gimnasia y Tiro de Salta. Sin comunicación oficial y en medio de un fuerte hermetismo, el entrenador decidió alejarse del cargo, lo que generó sorpresa en el entorno del club. Si bien no hubo confirmaciones, versiones extraoficiales señalan que la decisión estaría relacionada con cuestiones personales vinculadas a la salud de un familiar cercano.
Así, en apenas una fecha, la Primera Nacional volvió a mostrar su cara más exigente. Proyectos que no logran consolidarse, resultados que apremian y contextos que cambian de un día para otro marcan el pulso de una categoría donde la estabilidad parece un lujo. Mientras los clubes buscan reacomodarse, el torneo sigue su curso con la certeza de que, más allá de la pelota, la presión también juega su propio partido.
