El fútbol argentino entrará en un paréntesis obligado. Tras una reunión del Comité Ejecutivo realizada en el predio de Ezeiza, la AFA resolvió sostener la medida de fuerza y postergar la fecha 9 del Torneo Apertura, que debía disputarse este fin de semana. La jornada será trasladada al sábado 2 y domingo 3 de mayo, en medio de un calendario que ya empieza a apretarse.
La decisión no fue improvisada. Días atrás, en un encuentro de la Liga Profesional, los dirigentes de los clubes habían acordado acompañar institucionalmente a la conducción de la AFA frente a las denuncias presentadas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que investiga presuntas irregularidades impositivas. La medida alcanzó tanto a la Primera División como a las categorías del Ascenso, que también adhirieron al paro.
El contexto judicial agregó tensión en las últimas horas. El Juzgado Penal Económico N°5, a cargo del juez Diego Amarante, rechazó un planteo de la defensa vinculado a la suspensión de declaraciones indagatorias previstas en la causa. Ese fallo fue uno de los elementos analizados por los dirigentes antes de confirmar que no habría marcha atrás con la suspensión de la actividad.
Con la fecha 9 trasladada a mayo, la organización del torneo tuvo que reordenar toda su etapa decisiva. Según lo establecido, los Octavos de Final se jugarán el fin de semana del 10 de mayo, los Cuartos de Final se disputarán entre semana (el miércoles 14), las Semifinales el domingo 17 y la gran Final quedó programada para el 24 de mayo.
Al momento de rearmar el cronograma, la Liga Profesional contempló especialmente la participación de varios equipos en copas internacionales, buscando evitar superposiciones que compliquen la logística y el descanso de los planteles.
