En medio de las gestiones que venían impulsando los ministerios de Producción y de Trabajo de la provincia de Santa Fe para intentar destrabar el conflicto en Lácteos Verónica, el escenario volvió a foja cero tras la caída de un entendimiento que se consideraba cercano.
En ese marco, el director provincial de Lechería, Carlos De Lorenzi, confirmó en diálogo con Amanecer no es poco que existía una posibilidad concreta de reactivación de una de las plantas, aunque finalmente la negociación no prosperó en el tramo final.
“Venían muy avanzadas las negociaciones para poder poner en marcha una de las plantas, lo cual nos tranquilizaba mucho, sobre todo por los empleados”, explicó. No obstante, agregó que “lamentablemente, sobre la hora nos confirmaron la decisión de no acordar”, lo que dejó sin efecto el entendimiento que se estaba construyendo.
El conflicto que vuelve al punto de partida
Tras la caída del acuerdo, De Lorenzi describió un escenario de retroceso y creciente incertidumbre en las localidades afectadas. “Volvemos a la misma situación inicial”, sostuvo, al remarcar que la falta de definiciones vuelve a dejar en suspenso cualquier salida inmediata para las plantas de Suardi, Lehmann y Clason.
En ese sentido, advirtió que el contexto actual genera un fuerte impacto social y económico en comunidades donde la actividad de la empresa resulta central. “Es una incertidumbre que se genera sobre todo en las regiones donde hay una influencia importante de las plantas”, señaló, al describir el nivel de preocupación que atraviesan trabajadores y familias.
¿Cuá es el Impacto social?
El funcionario provincial remarcó que el conflicto ya trasciende lo estrictamente productivo y afecta directamente a la vida cotidiana de las localidades involucradas. “Son pueblos donde las plantas son esenciales para el funcionamiento y el desarrollo económico que termina siendo después desarrollo social”, expresó.
En ese marco, advirtió que la situación obligó incluso a la asistencia del Estado en áreas sensibles. “Nos obligó al Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano a tener que accionar con módulos alimentarios en localidades como Lehmann o Totora”, indicó, al graficar la profundidad de la crisis.
Finalmente, De Lorenzi sostuvo que la falta de definiciones y la sucesión de idas y vueltas en las negociaciones incrementan la incertidumbre general. En ese contexto, reconoció que continúan las gestiones con distintos actores, aunque sin avances concretos a la vista, mientras el conflicto permanece abierto y sin resolución inmediata.
