La selección argentina femenina venció a Dinamarca en un emotivo shoot-out en Zagreb. Los varones completaron la hazaña al colgarse la medalla de bronce
La selección argentina femenina de beach handball, popularmente conocida como Las Kamikazes, alcanzó la gloria máxima al consagrarse campeonas del mundo en el certamen ecuménico disputado en Zagreb, Croacia. El conjunto albiceleste derrotó en una electrizante final a Dinamarca por 2-1 en sets, con parciales de 24-29, 23-21 y un agónico 9-8 en la definición por shoot-out, sellando el primer título ecuménico absoluto para la disciplina en la historia del deporte nacional.
El representativo nacional consolidó un certamen perfecto bajo la conducción táctica de la entrenadora Leticia Brunati. El camino hacia el partido decisivo en territorio balcánico demandó un exigente despliegue físico y estratégico, incluyendo una contundente victoria ante Países Bajos en sets corridos durante la instancia de cuartos de final, lo que incrementó las expectativas del cuerpo técnico.
En la etapa semifinal, el cruce frente a España, vigente campeón europeo, marcó el punto de mayor tensión de la campaña antes de la jornada de cierre. Argentina logró prevalecer ante el exigente elenco ibérico mediante un dramático shoot-out que finalizó 8-4, impulsado por rendimientos individuales que sostuvieron el planteo defensivo en los momentos de paridad.