El Gobierno nacional avanza con una licitación estratégica para incorporar sistemas de almacenamiento de energía mediante mega baterías, una herramienta que busca fortalecer la red eléctrica y responder con mayor eficiencia durante los momentos de mayor demanda.
Tras la apertura de las ofertas económicas, desde la Casa Rosada confirmaron que la adjudicación se realizará en los primeros días de julio.
La iniciativa contempla contratos por 700 megavatios de potencia en reserva, destinados a reforzar el funcionamiento del Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
Cómo funcionará el sistema de almacenamiento
El esquema apunta a que empresas privadas inviertan en grandes baterías capaces de almacenar energía en momentos de baja demanda y liberarla cuando el consumo aumenta.
En términos simples, el sistema permitirá:
- Acumular energía cuando el costo es más bajo
- Inyectarla en horarios de alta demanda
- Mejorar la estabilidad de la red
- Reducir el riesgo de interrupciones
El objetivo es generar una respuesta más rápida frente a picos de consumo que suelen poner bajo presión al sistema eléctrico.
Alta participación del sector privado
La licitación despertó fuerte interés empresarial.
En total se presentaron:
- 232 proyectos
- 37 empresas participantes
La potencia ofertada superó ampliamente la demanda planteada por la Secretaría de Energía, lo que refleja un importante interés del sector privado en este negocio emergente.
Dónde se concentran los proyectos
Las propuestas están distribuidas en distintas regiones del país, aunque la mayor concentración se observa en:
- Provincia de Buenos Aires
- Noreste Argentino (NEA)
- Noroeste Argentino (NOA)
Estas zonas son consideradas estratégicas por su comportamiento energético y por las necesidades de refuerzo del sistema.
En el caso de Santa Fe, permanecen en análisis 13 proyectos.
Sin embargo, especialistas advierten que en varios nodos críticos de la provincia las baterías por sí solas no alcanzarían para resolver los problemas estructurales de abastecimiento.
Una solución rápida, pero no definitiva
El almacenamiento energético con baterías aparece como una herramienta para aliviar las debilidades del sistema eléctrico argentino, marcado por años de escasa inversión en infraestructura.
La iniciativa surge en continuidad con medidas impulsadas tras los problemas de abastecimiento y cortes registrados en Buenos Aires y el conurbano.
Este tipo de tecnología permite compensar desequilibrios temporales entre oferta y demanda, aunque expertos coinciden en que no reemplaza inversiones de fondo.
Entre las obras estructurales pendientes figuran:
- Ampliación del transporte eléctrico
- Nuevas líneas de alta tensión
- Mayor capacidad de generación
Qué busca Energía con esta licitación
Desde el Gobierno nacional sostienen que el almacenamiento con baterías de última generación aportará mayor flexibilidad operativa al sistema.
Entre los beneficios señalados aparecen:
- Respuesta rápida ante cambios de demanda
- Mayor seguridad en la operación
- Menor probabilidad de apagones
- Mejora en la calidad del servicio
La apuesta oficial es que estas inversiones ayuden a modernizar un sistema energético que arrastra problemas estructurales desde hace décadas.





















