La Maratón de Londres 2026 quedará grabada a fuego en la historia del atletismo mundial. En una jornada que parecía destinada a ser especial, el keniano Sabastian Sawe superó todos los límites conocidos y detuvo el cronómetro en un asombroso 1:59:30, rompiendo la barrera de las dos horas en una competencia oficial por primera vez.
El registro no solo le permitió quedarse con la victoria, sino que también redefinió los estándares de la disciplina. Hasta ahora, ningún atleta había logrado semejante hazaña en condiciones reglamentarias, lo que convierte su actuación en un antes y un después para el fondo internacional.
Detrás suyo, la carrera también ofreció un espectáculo de altísimo nivel. El etíope Yomif Kejelcha cruzó la meta en 1:59:41, logrando el segundo mejor tiempo de todos los tiempos, mientras que el ugandés Jacob Kiplimo completó el podio con 2:00:28, una marca que en otro contexto también hubiera significado un récord mundial.
Para dimensionar la magnitud de lo ocurrido, basta con recordar que el propio Sawe había ganado la edición anterior con un tiempo superior a las dos horas, evidenciando el salto de calidad que experimentó la élite del atletismo en muy poco tiempo. Además, su registro superó ampliamente la anterior plusmarca y dejó atrás incluso intentos emblemáticos como el de Eliud Kipchoge en 2019, que no había sido homologado oficialmente.
En la competencia femenina, la etíope Tigst Assefa volvió a demostrar su dominio en las grandes citas. Con un tiempo de 2:15:41, no solo se quedó con el primer lugar, sino que además mejoró su propia marca mundial, consolidándose como una de las grandes referentes de la actualidad.
Así, Londres no solo coronó a nuevos campeones, sino que también abrió una nueva era en el atletismo, donde lo que parecía inalcanzable ya forma parte de la realidad.
