En la antesala de un partido decisivo, la voz de Matías Mansilla aparece como un llamado a la calma. Unión se prepara para enfrentar a Independiente Rivadavia por los octavos de final del Torneo Apertura y el arquero rojiblanco dejó un mensaje claro: controlar la ansiedad y sostener la identidad.
“Hay que transmitir tranquilidad, frenar un poco la ansiedad de la semana y enfocarse en lo que puede pasar en el partido”, aseguró tras el entrenamiento matutino. Con la experiencia reciente del torneo pasado, el plantel parece tener claro el camino: “Los chicos lo están tomando bien, estamos laburando tranquilos y a tono para lo que viene”.
La clasificación a esta instancia no fue sencilla, pero para Mansilla tiene un valor especial: “Logramos meternos a nuestra manera, sin renunciar a jugar de igual a igual en todas las canchas. El equipo tiene una identidad y eso es muy importante”.
Ahora, sin embargo, el escenario cambia. El arquero lo resume con claridad: “Empieza otro torneo”. Y en ese nuevo contexto, el margen de error desaparece. “Son partidos donde puede pasar cualquier cosa. Todos toman más precauciones y hay que jugarlos con calma y mucho foco”, explicó.
En cuanto al rival, Independiente Rivadavia, el análisis es concreto: un equipo con fuerte potencial ofensivo. “Sabemos que tienen jugadores en gran momento, con mucha confianza. Nosotros no vamos a renunciar a nuestra manera de jugar, pero sí quizás ser más equilibrados en defensa, que es algo que por momentos nos costó”, señaló.
El antecedente reciente también juega su papel. Unión construyó una buena imagen como visitante, algo que buscará repetir: “Más allá de los resultados, estábamos tranquilos con lo que veníamos haciendo. Eso nos terminó metiendo en esta instancia”.
De cara a un partido que puede extenderse más allá de los 90 minutos, Mansilla no esquiva ningún escenario: “Los penales son una posibilidad. Todavía no lo analizamos en profundidad, pero sabemos que puede pasar”.
En lo físico, el arquero llevó tranquilidad: “El equipo respondió bien durante todo el semestre. Hay algunos chicos recuperándose, pero vamos a llegar bien”.
Con un mensaje medido, pero ambicioso, también se refirió a los objetivos: “No hay que pensar en el campeonato. Esto es partido a partido. El club viene construyendo una base y una identidad, ahora hay que sostener eso”.
Antes de cerrar, dejó unas palabras para los hinchas, que acompañaron incluso en la espera por la clasificación: “Agradecerles por el apoyo todo el semestre. Ojalá el sábado les podamos dar una alegría”.
Unión se juega mucho en 90 minutos —o más— y Mansilla lo sabe. En un contexto de máxima tensión, el arquero apuesta por una fórmula clara: serenidad, identidad y compromiso.
