La Selección Argentina se prepara para una nueva presentación internacional y, en ese contexto, se medirá ante un rival poco habitual en su historia: Mauritania. El encuentro, que se disputará este viernes en La Bombonera, tendrá un condimento especial para el combinado africano, que vivirá una de las citas más importantes de su recorrido futbolístico.
Conocidos como “Los Leones de Chinguetti” o “Los Almorávides”, el seleccionado mauritano representa a un país con poco más de seis décadas de independencia. Su historia, marcada por el pasado colonial francés hasta 1960, también se traslada al fútbol, donde todavía intenta consolidarse a nivel internacional.
En la actualidad, el equipo es conducido por el español Aritz López Garai, quien asumió a fines de 2024 tras su paso por clubes europeos y por el fútbol mauritano. Bajo su mando, el conjunto africano no logra encontrar regularidad: acumula varios partidos sin victorias y muestra dificultades ofensivas, con escasa producción goleadora en sus últimas presentaciones.
En cuanto al ranking internacional, Mauritania se ubica en el puesto 115 de la FIFA, lejos de las principales potencias del continente africano. Su camino en las Eliminatorias tampoco fue destacado: finalizó en los últimos lugares de su grupo y quedó rápidamente fuera de la pelea por un lugar en la próxima Copa del Mundo.
A pesar de ese contexto, el plantel cuenta con algunos nombres interesantes que le aportan jerarquía. Entre ellos aparece Oumar Ngom, mediocampista con presente en el Lecce de Italia, y el extremo Aboubakary Koita, que milita en el AEK de Grecia. Sin embargo, una de las historias más llamativas es la de Djeidi Gassama, atacante surgido en el PSG, que incluso llegó a compartir cancha con Lionel Messi en sus primeros pasos como profesional y que hoy juega en el Rangers de Escocia.
En el plano histórico, Mauritania nunca logró clasificarse a una Copa del Mundo y sus participaciones en torneos continentales han sido esporádicas. Recién en 2019 debutó en la Copa Africana de Naciones, donde repitió presencia en las siguientes ediciones sin lograr grandes resultados, aunque con una leve mejora en su última participación, alcanzando instancias eliminatorias.
Más allá de los números, el partido ante Argentina representa una oportunidad única para este seleccionado en crecimiento. Medirse ante el vigente campeón del mundo, y especialmente frente a figuras como Messi, convierte al amistoso en un evento de enorme trascendencia para un equipo que busca seguir dando pasos en el escenario internacional.
