Un amplio procedimiento contra una presunta organización dedicada al tráfico y comercialización de estupefacientes se desarrolló entre el viernes y el sábado en distintas localidades del país.
El operativo incluyó 29 allanamientos coordinados en las provincias de Santa Fe, Buenos Aires y Salta, como resultado de una investigación que se extendió durante varios meses y que permitió reconstruir presuntos vínculos entre los principales investigados.
En total fueron aprehendidas seis personas: tres hombres y tres mujeres. Entre las detenidas se encuentra una mujer a la que los investigadores señalan provisoriamente como una de las principales responsables de la estructura.
Los allanamientos se realizaron en varias localidades
La mayor cantidad de procedimientos tuvo lugar en territorio santafesino. Los domicilios fueron registrados en Rosario, Funes, Roldán, Ibarlucea, Granadero Baigorria, Villa Gobernador Gálvez, Pueblo Esther y Carcarañá.
La investigación también alcanzó a Junín, en la provincia de Buenos Aires, y a Aguas Blancas, en Salta.
La dimensión geográfica del operativo responde a los distintos puntos que, de acuerdo con la hipótesis investigativa, estarían relacionados con la actividad de los sospechosos.
Qué encontraron los investigadores
Durante los procedimientos fueron secuestrados distintos elementos que ahora serán sometidos a peritajes y análisis judicial.
Entre lo incautado se encuentran:
- 1.384 gramos de estupefacientes.
- Cinco escopetas y cuatro armas de fuego cortas.
- 420 municiones de diferentes calibres.
- 10 vehículos.
- $10.407.000 en efectivo.
- 38.700 dólares.
- Cheques diferidos por $9.000.000.
- 42 teléfonos celulares.
- Dos computadoras portátiles.
- Dos balanzas.
- Dos máquinas contadoras de billetes.
- Cinco equipos de comunicación tipo handy.
- Documentación considerada de interés para la investigación.
El dinero, los vehículos y los dispositivos electrónicos serán especialmente relevantes para determinar cómo se habría organizado la actividad investigada y establecer posibles conexiones entre los involucrados.
Las comunicaciones fueron claves para avanzar en la pesquisa
Uno de los puntos centrales de la investigación fue el seguimiento de distintas comunicaciones telefónicas.
Los investigadores detectaron contactos que involucrarían a una persona que se encontraba privada de su libertad en el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza.
De acuerdo con la hipótesis del expediente, desde el establecimiento penitenciario habría mantenido comunicaciones relacionadas con la solicitud de importantes cantidades de droga a una mujer identificada como presunta organizadora y proveedora.
La pesquisa también apunta a la posible intervención de otra persona que se encontraba detenida.
A partir del seguimiento de esas comunicaciones, los investigadores ampliaron el análisis sobre la mujer y comenzaron a reconstruir sus contactos, desplazamientos y posibles vínculos con otros integrantes de la estructura.
Seguimientos y movimientos bajo la lupa
Para reconstruir el funcionamiento de la presunta organización se utilizaron diferentes herramientas investigativas, entre ellas el análisis de intervenciones telefónicas, antenas de telefonía, movimientos de dinero y tareas de campo.
Los datos obtenidos permitieron identificar encuentros entre los sospechosos, desplazamientos y contactos que, según la investigación, podrían estar relacionados con tareas de almacenamiento, traslado y distribución de estupefacientes.
También fueron registrados distintos movimientos de vehículos y reuniones que habrían servido para establecer conexiones entre personas investigadas.
Viajes hacia Salta y Córdoba
Los desplazamientos de la principal sospechosa también fueron incorporados al análisis.
La mujer habría realizado viajes reiterados hacia el norte del país, seguidos posteriormente por regresos a Rosario y otras localidades cercanas.
Los investigadores detectaron además desplazamientos hacia Villa Carlos Paz, en Córdoba, que coincidieron temporalmente con otros movimientos registrados hacia Aguas Blancas, Salta.
Para la pesquisa, la reiteración de estos recorridos y su coincidencia con determinados encuentros constituyen elementos que deberán ser analizados para determinar si estuvieron vinculados con la actividad investigada.
Ahora analizan el dinero y los dispositivos secuestrados
El hallazgo de más de $10 millones y 38.700 dólares, además de cheques por otros $9 millones, será objeto de una investigación patrimonial.
La Justicia deberá establecer el origen y destino de esos fondos y determinar si existe alguna vinculación con la presunta comercialización de drogas.
También serán sometidos a análisis los 42 teléfonos celulares, las computadoras, la documentación y los equipos de comunicación encontrados durante los allanamientos.
Estos elementos podrían aportar información sobre las comunicaciones, movimientos económicos y posibles conexiones entre los integrantes de la organización.
Qué delito se investiga
Las seis personas aprehendidas quedaron a disposición de la Justicia mientras continúan las actuaciones.
De manera provisoria, la investigación se encuadra en el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, contemplado en la Ley Nacional de Estupefacientes N.º 23.737.
La causa continuará con el análisis del material secuestrado, las comunicaciones y la información obtenida durante los procedimientos.
A partir de esos elementos, la Justicia deberá determinar qué grado de participación tuvo cada uno de los aprehendidos y si existen otras personas vinculadas con la presunta organización que todavía no fueron alcanzadas por el operativo.
