El seleccionado paraguayo protagonizó una de las grandes sorpresas del torneo al eliminar a Alemania por penales, tras igualar 1-1 en los 120 minutos reglamentarios en un duelo de máxima tensión.
El equipo de Gustavo Alfaro abrió el marcador a través de Julio Enciso, pero Alemania logró la igualdad con un tanto de Kai Havertz. En el tiempo extra, el conjunto europeo incluso llegó a convertir un gol que fue anulado vía VAR, lo que llevó la definición a los penales.
En la tanda decisiva, el arquero Orlando Gill se transformó en figura al contener dos remates, mientras que José Canale convirtió el penal definitivo que selló el 4-3 y la clasificación paraguaya a la siguiente fase del torneo.
Como se desarrollaron los festejos
El triunfo desató una verdadera euforia en Asunción, donde miles de personas colmaron el centro de la ciudad y celebraron hasta la madrugada. Según estimaciones oficiales, más de 100.000 personas participaron de los festejos en distintos puntos de la capital.
En diálogo con Amanecer no es poco, el periodista y exintendente de Asunción, Mario Ferreiro, describió la magnitud del momento vivido en el país.
“Esto es como un carnaval”, expresó al referirse al clima en las calles tras la clasificación. y agregó que -según la Policía Nacional- unas 100.000 personas coparon las calles para graficar el impacto de la convocatoria en el centro de Asunción.
Ferreiro también puso en contexto el valor histórico del logro, recordando el largo tiempo sin una alegría de este tipo: “Hace 16 años que Paraguay no vivía una clasificación de esta magnitud en un escenario así”.
Finalmente, destacó el clima social generado por el triunfo: “Se vivió como una unidad, como si fuéramos un solo país”, sostuvo sobre una celebración que también se extendió a zonas fronterizas con Argentina y Brasil.
