Un piloto con más de cuatro décadas de trayectoria profesional aseguró haber presenciado un fenómeno aéreo anómalo mientras realizaba una operación sanitaria entre Buenos Aires y Ushuaia. El relato fue brindado en una entrevista en vivo, donde describió con precisión técnica una serie de maniobras que, según explicó, no se corresponden con ninguna aeronave conocida.
El episodio se produjo a gran altitud y en condiciones meteorológicas óptimas. De acuerdo con su descripción, una intensa luminosidad se aproximó a la aeronave, modificó su velocidad de manera abrupta y realizó desplazamientos imposibles desde el punto de vista de la física y la ingeniería aeronáutica. El objeto, indicó, pasó de tonos rojizos a blancos y llegó a mantenerse casi detenido sobre la vertical del avión.
El comandante señaló que no existía tráfico registrado en la zona y que el centro de control confirmó la ausencia de otras aeronaves en la trayectoria. Tampoco se detectaron fallas en los instrumentos ni interferencias en los sistemas de navegación, lo que profundizó el desconcierto de la tripulación.
Tras el hecho, el piloto presentó un informe ante organismos oficiales, aunque aseguró que nunca obtuvo una respuesta formal. A partir de experiencias propias y de colegas, impulsó la creación de ALAS, una asociación destinada a resguardar testimonios de profesionales del aire que afirman haber vivido situaciones similares, sin exponerse a sanciones laborales o descrédito institucional.
El caso se suma a otros antecedentes narrados por tripulaciones civiles y refuerza el debate sobre fenómenos no identificados en el espacio aéreo, un tema que continúa generando interrogantes dentro y fuera del ámbito aeronáutico.






















