El episodio quedó registrado por una cámara de seguridad. Las imágenes muestran a un grupo de personas recorriendo la zona durante la madrugada y utilizando una herramienta para intentar violentar distintos sistemas de seguridad.
Lo llamativo del caso es que no se trata de un hecho aislado para el propietario: ya sufrió el robo de cinco motocicletas y una bicicleta a lo largo de los últimos años.
Una cámara registró el momento del robo
Según quedó registrado en las imágenes, los delincuentes recorrieron la cuadra y observaron distintos accesos antes de concretar el robo.
Uno de ellos llevaba una herramienta utilizada para cortar cadenas y otros elementos de seguridad. El grupo habría intentado ingresar a más de una vivienda antes de encontrar el vehículo que finalmente sustrajo.
La motocicleta estaba dentro del domicilio y tenía colocado el traba-manubrio. A pesar de esa medida de seguridad, los delincuentes lograron retirarla.
Las cámaras captaron posteriormente a los involucrados mientras se alejaban llevando la moto caminando por la calle.
Cinco motos y una bicicleta robadas
La víctima comenzó a acumular episodios de inseguridad hace casi dos décadas.
En 2008, le robaron una Dax. Tres años después, en 2011, sufrió la sustracción de una Falcon que también estaba asegurada con traba.
Uno de los episodios más graves ocurrió durante la noche del 24, cuando una Honda Tornado fue robada a punta de pistola en barrio Ciudadela.
Más adelante, el joven perdió una bicicleta Mountain Bike City, que fue sustraída desde los techos de una propiedad ubicada en el mismo barrio.
La lista continuó con una Corven, también robada en la zona de Agustín Delgado. Ahora, otra Corven volvió a desaparecer en la misma calle.
Con el último episodio, el vecino contabiliza cinco motocicletas y una bicicleta robadas.
La preocupación por vivir con miedo
Más allá del perjuicio económico, la reiteración de los hechos modificó las costumbres del joven y su manera de relacionarse con la seguridad de su vivienda.
El vecino recordó que anteriormente vivía en una localidad donde podía dejar las puertas abiertas y sostuvo que la realidad que encontró en Santa Fe lo llevó a adoptar otras precauciones.
La preocupación, según expresó, pasa también por la naturalización de este tipo de situaciones y por tener que modificar hábitos cotidianos ante el temor de volver a convertirse en víctima.
Mientras tanto, las imágenes de las cámaras de seguridad aportan elementos para intentar reconstruir el recorrido realizado por los delincuentes antes y después del robo.
