La dirigencia tomó la decisión de poner fin al proceso del entrenador tras una serie de resultados adversos en las competencias más importantes de la temporada. El Canalla ahora deberá encontrar un nuevo conductor para afrontar la etapa decisiva de la Copa Libertadores.
Rosario Central atraviesa horas de reestructuración. Luego de varias semanas marcadas por cuestionamientos y resultados que no estuvieron a la altura de las expectativas, Jorge Almirón dejó de ser el entrenador del primer equipo. La determinación se concretó tras un encuentro entre el técnico y los principales dirigentes del club, en el que ambas partes acordaron poner fin a la relación laboral.
La salida del DT se produjo en un contexto de creciente descontento puertas adentro y también entre los hinchas. Si bien Central logró mantenerse competitivo durante buena parte del semestre, los tropiezos en instancias clave terminaron pesando más que los números generales de la campaña.
Uno de los momentos que más impactó en la evaluación de la dirigencia fue la eliminación en el Torneo Apertura. El equipo auriazul quedó a las puertas de la final tras caer frente a River Plate y el rendimiento mostrado en ese encuentro despertó numerosas críticas, especialmente por la estrategia utilizada para afrontar un partido determinante.
A ese golpe se sumó una rápida despedida de la Copa Argentina. La derrota ante Estudiantes de La Plata en una fase temprana del certamen profundizó las dudas sobre el funcionamiento colectivo y aumentó la presión sobre el cuerpo técnico.
La situación terminó de complicarse en el plano internacional. Aunque Rosario Central consiguió avanzar a los octavos de final de la Copa Libertadores, el cierre de la fase de grupos dejó sensaciones negativas. La caída frente a Independiente del Valle impidió que el equipo terminara como líder de su zona, un objetivo que era considerado prioritario por la dirigencia y el plantel.
Más allá de estos resultados, el balance estadístico de Almirón no fue completamente desfavorable. Durante su gestión dirigió 27 encuentros oficiales y obtuvo 15 triunfos, además de cinco empates y siete derrotas. Sin embargo, en una institución que había realizado una fuerte apuesta deportiva y que cuenta con jugadores de gran jerarquía, el rendimiento fue considerado insuficiente para sostener el proyecto.
Uno de los aspectos que quedará como punto destacado de su ciclo fue el rendimiento en el Clásico Rosarino. Almirón logró imponerse en el único enfrentamiento que dirigió ante Newell’s en el Gigante de Arroyito, un triunfo que le permitió ganarse el reconocimiento de gran parte de los simpatizantes en uno de los partidos más trascendentes del calendario.
Con la salida ya confirmada, Rosario Central inicia ahora la búsqueda de un nuevo entrenador. La misión no será sencilla: el próximo conductor deberá asumir en un momento clave de la temporada, con el desafío inmediato de preparar al equipo para los octavos de final de la Copa Libertadores y devolverle la confianza a un plantel que fue armado para competir por títulos.





















