La infraestructura energética volvió a quedar en el centro de los ataques entre Rusia y Ucrania. Durante la noche, drones rusos alcanzaron instalaciones eléctricas ucranianas y dejaron sin suministro a cerca de 280.000 familias en las regiones de Kiev y Dnipropetrovsk, según informó este sábado el presidente Volodimir Zelenski.
A través de un mensaje publicado en Telegram, el mandatario ucraniano advirtió sobre las dificultades que enfrenta el sistema eléctrico en distintas zonas del país y acusó a Moscú de atacar deliberadamente objetivos civiles. También pidió a la comunidad internacional que incremente su ayuda para evitar una mayor expansión del conflicto en Europa.
Ucrania atacó una refinería en territorio ruso
En respuesta, Ucrania lanzó un ataque con drones contra la refinería Bashneft-Novoil, ubicada en la ciudad rusa de Ufá, en el suroeste del país. El incendio en las instalaciones fue reportado por el medio independiente ruso Astra, que analizó imágenes difundidas por testigos.
Según ese medio, los residentes también denunciaron ataques contra otras dos empresas de la zona. Bashneft-Novoil es uno de los principales complejos industriales de Ufá y produce combustibles como gasolina, diésel y combustible para aviones, además de lubricantes.
El ataque representa una nueva ofensiva ucraniana contra el sector petrolero ruso, después de una pausa de casi un mes. Kiev había interrumpido temporalmente este tipo de operaciones en medio de las presiones del presidente estadounidense Donald Trump para alcanzar una tregua energética entre ambos países.
La refinería ya había sido atacada el 21 de septiembre y la ciudad de Ufá también había sido blanco de operaciones ucranianas en marzo del año pasado.
Rusia informó el derribo de cientos de drones
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas de defensa antiaérea derribaron durante la noche 433 drones ucranianos de largo alcance en 19 regiones del país.
En la región fronteriza de Briansk, un ataque con un dron kamikaze contra la localidad de Klímovo dejó dos civiles muertos —un hombre y una mujer— y otras cinco personas heridas, según informó el gobernador regional, Yegor Kovalchuk.
La continuidad de los ataques contra instalaciones energéticas y objetivos estratégicos de ambos países vuelve a complicar los esfuerzos diplomáticos para establecer una pausa en las operaciones contra este tipo de infraestructura.





















