En una entrevista con LT9, la psicóloga Paula Sagué expresó su profunda preocupación por el proyecto de modificación de la Ley Nacional de Salud Mental ingresado recientemente. Según la especialista, la propuesta no solo es una “falacia” que no resuelve los problemas actuales, sino que representa un retroceso hacia un modelo “vetusto” que prioriza el mercado por sobre el derecho a la salud.
“Reconocemos el sufrimiento que atraviesan las familias por el incremento de consumos y de intentos de suicidio, pero nos quieren vender una modificatoria que supuestamente trae soluciones cuando, en realidad, quita el presupuesto“, explicó Sagué. La profesional señaló que el nuevo texto elimina el artículo 41, que garantizaba la cooperación económica entre Nación y las provincias.
El riesgo de la centralización y la falta de profesionales
Uno de los puntos más críticos señalados por Sagué es la exclusividad que se le otorga al médico psiquiatra para determinar internaciones involuntarias, desplazando el criterio interdisciplinario actual. “En nuestra provincia no hay psiquiatras en todas las localidades. Si tenemos que esperar a que un psiquiatra diagnostique en el interior para poder internar a alguien en riesgo, eso efectivamente no va a pasar”, advirtió.
Además, denunció que la reforma busca restituir los hospitales monovalentes (psiquiátricos exclusivos), lo que a su criterio limita las opciones de atención: “Con la ley actual uno puede internarse en cualquier hospital público. Lo que proponen ahora es volver a los monovalentes, que son el tercer negocio a nivel mundial. Para nosotros la salud es un derecho; para ellos, una industria”.
“Están rompiendo todo”
La psicóloga también vinculó la crisis de salud mental con el recorte en otras áreas sensibles, como el programa de Salud Sexual y Reproductiva. “En la provincia de Santa Fe no han mandado un solo preservativo. El malestar por enfermedades de transmisión sexual o la falta de recursos preventivos se traduce mañana en problemas de salud mental. Los equipos no dan abasto porque falta presupuesto concreto, no solo mejores salarios”, sentenció.
Finalmente, Sagué convocó a la sociedad y a los profesionales a informarse y debatir el proyecto para evitar que se asiente un modelo que “se aprovecha de la desesperación de la gente”. “Estamos en alerta desde las facultades y colegios profesionales para discutir este sentido y defender una salud comunitaria y colectiva, que es lo más efectivo y económico para un sistema sanitario”, concluyó.
