Con un amplio dominio desde el primer cuarto, los halcones se alzaron triunfantes con el trofeo Vince Lombardi
Seattle Seahawks se convirtió en el campeón de la NFL de la edición 60 del Super Bowl, la noche de este domingo 8 de febrero se adueñaron del balón y dominaron la cancha del Levi’s Stadium de Santa Clara, California; con un marcador final de 29 – 13, los halcones concluyeron una de sus mejores temporadas y se llevaron el trofeo Vince Lombardi.
Los Halcones Marinos derrotaron a New England Patrios en un partido que estuvo marcado por la inacción de los Patriotas. El conjunto de Seattle Seahawks finalizó la temporada regular como líder de la Conferencia Nacional con un registro de 14 victorias y tres derrotas, lo que culminó una campaña sobresaliente al levantar el trofeo Vince Lombardi.
Esta representa la cuarta ocasión en la que la franquicia participa en un Súper Tazón. Tras vencer a Nueva Inglaterra, el equipo suma dos anillos de campeón. La primera aparición de Seattle en el Super Bowl fue en 2006, año en que resultaron derrotados; su primer título lo obtuvieron en 2014.
La defensa de los Halcones Marinos se impuso durante gran parte del partido ante los Patriotas, quienes, como único consuelo, evitaron convertirse en el primer equipo en la historia en finalizar un Super Bowl sin puntos. El encuentro también quedó registrado como histórico debido a la actuación del pateador de Seattle, Jason Myers, quien se transformó en el primero en lograr cinco goles de campo en un partido por el trofeo Vince Lombardi.
Halcones Marinos gana un Super Bowl después de 12 años de su último título
Los Seattle Seahawks se impusieron un marcador contundente sobre los Patriotas de Nueva Inglaterra, lo que se reflejó en su primer campeonato de Super Bowl de la NFL desde 2014. El equipo de Seattle —señalado como favorito en las estadísticas y apuestas— consolidó su victoria a través de la defensa más efectiva del campeonato, neutralizando las aspiraciones de los Patriots de conquistar su primer título desde la salida de Tom Brady en 2020.
Así fue el Super Bowl LX
En los instantes finales del encuentro, la ventaja era de 29-13 a favor de Seattle Seahawks, y la figura de Jason Myers cobró notoriedad al superar un récord personal con su quinto gol de campo de la noche. Este desempeño fue decisivo para ampliar la diferencia y consolidar la superioridad de Seattle en el marcador, mientras la presión recayó sobre los New England Patriots, quienes quedaron lejos de igualar el resultado.
El partido estuvo repleto de jugadas determinantes en el último tramo. Devon Witherspoon protagonizó un robo de balón y Uchenna Nwosu cerró la acción en touchdown, aportando un avance crucial en la lucha por el título. A la ofensiva, Jason Myers elevó la cuenta con una nueva anotación por gol de campo, en un contexto en el que los Seahawks consolidaron el dominio tras una serie de intercepciones y avances tácticos.
Los Patriots intentaron revertir la situación en el último cuarto. Mack Hollins logró un touchdown en una jugada de 35 yardas, a doce minutos de la conclusión. Sin embargo, las iniciativas del equipo de New England fueron contenidas, y la estrategia dirigida por Mike Vrabel no logró neutralizar la defensa rival ni frenar el impulso de los Seahawks.
En otro episodio crucial, Drake Maye perdió dos yardas cuando intentaba avanzar ante la férrea defensa de Seattle, y anteriormente fue frenado por Murphy, lo que resultó en la pérdida de posesión.