El Director de Seguridad Ciudadana y Policía Municipal de Santo Tomé, Juan Carlos Borri, brindó detalles sobre la reciente reunión del Consejo de Seguridad, un espacio que calificó como fundamental para “recuperar la confianza entre el vecino y las autoridades”.
Uno de los puntos centrales de la charla fue el desconocimiento sobre el sistema de patrullaje actual. “La ciudad está dividida en siete cuadrantes con un móvil las 24 horas cada uno. Muchos creen que deben llamar a la comisaría, pero el sistema centralizado a emergencias permitió que hoy estemos en un promedio máximo de 15 minutos de respuesta”, explicó Borri.
El “punto rojo” y la importancia de denunciar
El funcionario hizo hincapié en la necesidad de que el vecino reporte cada hecho, por más menor que sea. “Existe una resignación que hace que la gente no denuncie. Pero cada llamado a emergencias genera un ‘punto rojo’ en el sistema. Esos puntos determinan las ‘zonas calientes’ donde el Ministerio de Seguridad luego refuerza operativos y nosotros sumamos controles de tránsito”, detalló.
Respecto al tipo de hechos más frecuentes, Borri señaló al “delito predatorio” o de oportunidad: “El principal problema hoy es cuando el vecino se confía y deja algo en el patio o en la puerta. También hay muchos elementos recuperados en las comisarías, desde herramientas hasta bicicletas, que no se pueden devolver porque no tienen una denuncia que respalde la propiedad”.
Conectividad y el cruce con Santa Fe
La relación con la capital provincial es constante debido al flujo de delitos, especialmente el robo de motos. “Vemos por el monitoreo cómo las motos robadas cruzan de una ciudad a otra; el escape siempre es cruzar el río”, afirmó. En este sentido, destacó que el nuevo puente facilitará los operativos de control: “Hoy, con mil a mil quinientas motos cruzando por día, hacer operativos largos genera colas que llegan hasta la cancha de Colón. Con el nuevo puente, el tránsito será más fácil de controlar sin colapsar la circulación”.
Desafíos por el crecimiento demográfico
Borri advirtió que la infraestructura policial no acompañó el crecimiento de la ciudad hacia la periferia y los barrios privados. “En el mediano plazo, con el desarrollo de los countries, se sumarán unas dos mil familias. Tenemos que empezar a pensar en un crecimiento del esquema de seguridad acorde a esa nueva demanda”, concluyó el funcionario






















