Japón atraviesa un nuevo episodio de clima extremo tras el avance de la tormenta tropical Mekkhala, combinada con un ciclón extratropical que puso en máxima alerta a distintas regiones del país.
Ante el riesgo de inundaciones, deslizamientos de tierra y vientos intensos, las autoridades ordenaron la evacuación de 191.403 personas, mientras continúan monitoreando la evolución del fenómeno.
Según informó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el sistema avanzaba este sábado hacia el noreste con vientos sostenidos de 72 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 108 kilómetros por hora.
El temporal ya dejó heridos y un desaparecido
Las consecuencias del fenómeno meteorológico ya comenzaron a sentirse en distintas prefecturas.
Hasta el momento, el balance preliminar reporta:
- Siete personas heridas
- Un desaparecido
- Daños en al menos 289 viviendas
Uno de los episodios más graves ocurrió en la prefectura de Yamaguchi, donde un deslizamiento de tierra destruyó una vivienda.
Las autoridades también reportaron daños significativos en zonas de Nara y Kagoshima.
Se esperan lluvias intensas en Tokio y otras regiones
Los pronósticos anticipan que las precipitaciones continuarán durante las próximas horas con gran intensidad.
La Agencia Meteorológica advirtió que podrían acumularse:
- Hasta 200 milímetros de lluvia en Kanto-Koshin, región donde se encuentra Tokio
- Hasta 250 milímetros en Tokai
Este escenario mantiene el riesgo de nuevas inundaciones y deslizamientos.
Cancelaciones de vuelos y complicaciones en el transporte
El temporal también impactó fuertemente en la movilidad.
Más de 200 vuelos fueron suspendidos, especialmente en rutas con origen o destino en el aeropuerto de Naha.
Además, varias líneas del tren bala (shinkansen) debieron interrumpir o modificar sus servicios debido a las condiciones meteorológicas.
Las zonas más afectadas en materia de infraestructura son Okinawa y la isla de Kyushu, donde también se registraron anegamientos y daños viales.
Fenómenos frecuentes durante el verano japonés
Las tormentas tropicales y tifones son fenómenos habituales en Japón durante los meses de verano y otoño.
Las elevadas temperaturas del océano Pacífico favorecen la formación de estos sistemas, que cada año provocan fuertes lluvias, vientos intensos y complicaciones en distintas regiones del país.
Mientras continúa el monitoreo, las autoridades pidieron a la población respetar las órdenes de evacuación y evitar desplazamientos innecesarios.
