Un extraño fenómeno luminoso registrado en el sur argentino se volvió viral y despertó interrogantes entre aficionados a la astronomía y especialistas en observación del cielo. El episodio ocurrió alrededor de las 4 de la madrugada del lunes 9 de febrero en las cercanías de Clemente Onelli, una pequeña localidad rionegrina de aproximadamente 150 habitantes.
La principal testigo es Eve Díaz, fotógrafa que se encontraba en el lugar junto a un grupo de amigos realizando astrofotografía cuando observaron una intensa luminosidad proveniente de una loma cercana. Según relató en distintas entrevistas, en un primer momento percibieron una estructura brillante con forma cóncava y una esfera en el centro que proyectaba iluminación hacia arriba.
Minutos después, la proyección cambió de dirección y comenzó a dirigirse hacia el suelo. Ese instante fue capturado con un teléfono celular Samsung S25 Ultra, imagen que luego se difundió masivamente en redes sociales y generó todo tipo de interpretaciones.
De acuerdo con el relato de la fotógrafa, la situación generó temor entre los cinco presentes, quienes decidieron retirarse del sitio y regresar hacia la ruta donde tenían estacionados los vehículos. La joven señaló además que no lograron determinar si aquello se encontraba suspendido en el aire o apoyado sobre la serranía cercana.
El caso llamó la atención de investigadores del fenómeno ovni. En un primer momento se evaluó la posibilidad de que se tratara del paso de un cohete chino, ya que en esos días se habían realizado lanzamientos con órbitas polares que suelen atravesar la región patagónica. Sin embargo, esa hipótesis fue descartada al comprobarse que los despegues se realizaron el 11 y el 12 de febrero, es decir, después de la madrugada del avistamiento.
Otra alternativa analizada fue la presencia de un dron o un helicóptero. No obstante, los testigos afirmaron que no escucharon ningún ruido y verificaron en plataformas de seguimiento aéreo que no había vuelos en la zona en ese horario. El aeropuerto más cercano se encuentra en Bariloche, a unos 100 kilómetros del lugar.
Algunos especialistas también plantearon que podría tratarse de linternas tácticas de alta potencia, capaces de emitir haces de hasta 10.000 lúmenes. Sin embargo, aún resulta difícil explicar los cambios de tonalidad que describieron los observadores, quienes afirmaron haber visto variaciones entre rojo, blanco y otros colores.
Las fotografías difundidas muestran una potente iluminación descendente en medio de un paisaje oscuro de estepa patagónica. En ampliaciones de la imagen también aparece una silueta oscura que podría corresponder a la fuente emisora, aunque la falta de los archivos originales limita los análisis técnicos más precisos.
Hasta el momento no existe una explicación concluyente sobre lo ocurrido aquella madrugada. El episodio continúa generando debate entre investigadores y curiosos que intentan determinar si se trató de un fenómeno tecnológico, una ilusión óptica o un evento todavía no identificado.
