El acto se realizó el sábado 5 de septiembre y reunió a productores, representantes del sector agropecuario e industrial, autoridades y vecinos. Villarruel estuvo acompañada por el intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, y la presidenta de la Asociación Rural local, Yamila Farrell.
Villarruel pidió cambiar el sistema tributario
Uno de los principales planteos de la vicepresidenta estuvo dirigido al esquema impositivo argentino. Consideró necesario avanzar con una modificación que genere mayores incentivos para quienes producen, invierten y generan empleo.
Villarruel sostuvo que el país enfrenta un desafío “impostergable” y pidió al Poder Ejecutivo que impulse los proyectos necesarios para discutir un nuevo sistema tributario.
La propuesta fue presentada como parte de una estrategia más amplia para fortalecer la producción y estimular la inversión privada.
Producción, empleo y salarios
El discurso también tuvo como eje la relación entre crecimiento productivo, trabajo e ingresos.
Para Villarruel, aumentar la producción no debería limitarse a mejorar la capacidad exportadora del país o generar divisas. El objetivo central, según planteó, debe ser que ese crecimiento se traduzca en nuevos puestos de trabajo y mejores salarios.
En esa línea, vinculó los ingresos laborales con la posibilidad de que las familias recuperen capacidad de ahorro.
La vicepresidenta sostuvo que el desarrollo de una comunidad comienza cuando la actividad productiva genera empleo y ese empleo se transforma en ingresos suficientes para sostener un hogar.
Infraestructura para el interior productivo
Otro de los puntos destacados durante su intervención fue la situación de la infraestructura.
Villarruel mencionó caminos rurales, puentes, desagües, rutas, conectividad y energía como elementos necesarios para acompañar la actividad económica de las distintas regiones.
También planteó que el Estado debe cumplir un papel activo en la generación de esas condiciones, aunque sin reemplazar al sector privado.
La vicepresidenta insistió en la necesidad de una política productiva que tenga en cuenta las particularidades de cada territorio y favorezca la articulación entre empresas, productores y organismos públicos.
Una mirada puesta en el interior
Villarruel también volvió sobre una de las ideas que viene desarrollando en sus encuentros con representantes del sector productivo: la necesidad de generar oportunidades para los jóvenes que viven fuera de los grandes centros urbanos.
En ese sentido, destacó la importancia de que puedan estudiar, conseguir empleo, formar una familia y desarrollar sus proyectos personales sin verse obligados a trasladarse a las principales ciudades.
La vicepresidenta vinculó esa posibilidad con el desarrollo económico de las comunidades del interior.
También respaldó a organismos vinculados con la producción
Durante su discurso, Villarruel defendió además el funcionamiento de organismos públicos relacionados con la actividad productiva y científica, entre ellos el SENASA, el INTA, el INTI y el CONICET.
La vicepresidenta sostuvo que esas instituciones forman parte de una estructura que contribuye a la competitividad del sector agropecuario argentino.
La jornada también incluyó reclamos específicos de los representantes rurales. Entre ellos aparecieron pedidos vinculados con la presión tributaria, las obras de infraestructura y distintas políticas que afectan a los productores.
Otra señal de distancia con Milei
La aparición de Villarruel en Chivilcoy volvió a exponer las diferencias que mantiene con la orientación económica del Gobierno nacional.
Aunque el acto tuvo carácter institucional y estuvo centrado en la producción, sus planteos sobre salarios, ahorro, infraestructura y reforma tributaria fueron interpretados como una nueva señal de diferenciación respecto de la gestión de Milei.
La vicepresidenta viene desarrollando además una agenda propia de actividades públicas. En ese contexto, sus intervenciones comenzaron a incorporar con mayor frecuencia cuestiones vinculadas con el desarrollo productivo, el empleo y las condiciones económicas de las familias.
En Chivilcoy, el mensaje volvió a concentrarse en una misma idea: para Villarruel, el crecimiento de la Argentina debe apoyarse en la producción y traducirse en trabajo, salarios y capacidad de ahorro para los hogares.
