La tensión entre Gianni Infantino y parte de la dirigencia del fútbol mundial volvió a quedar expuesta. UEFA, AFC y CONCACAF difundieron una carta abierta en la que reclamaron mayor transparencia y rendición de cuentas a la FIFA, al tiempo que cuestionaron decisiones tomadas por el organismo en torno a la comercialización de los derechos de la Copa del Mundo y una reciente reunión celebrada en Marruecos.
El documento fue firmado por las máximas autoridades de las tres confederaciones: Aleksander Ceferin y Theodore Theodoridis por UEFA; Salman Bin Ibrahim Al Khalifa y Windsor John por AFC; y Victor Montagliani y Philippe Moggio por CONCACAF.
El principal foco de conflicto surgió a partir de la iniciativa de FIFA para crear una estructura destinada a comercializar una participación de los derechos vinculados al Mundial. El proyecto generó resistencia dentro del fútbol internacional y finalmente quedó en suspenso.
Para las tres confederaciones, el problema excede cualquier discusión económica o política. “El liderazgo en el fútbol no es un bien que se posea”, remarcaron, antes de sostener que ocupar una posición de poder implica asumir un “deber de servicio hacia la familia del fútbol”.
En uno de los pasajes más contundentes, apuntaron directamente contra la conducción del organismo: “Cuando se rompe la confianza mediante el engaño, cuando una persona se antepone al colectivo que le ha confiado la autoridad, ese deber ha sido abandonado”.
UEFA, AFC y CONCACAF cuestionaron especialmente la forma en que FIFA presentó su iniciativa comercial. Según plantearon, las federaciones no tuvieron el tiempo suficiente para estudiar la propuesta ni participaron de una consulta adecuada antes de que se establecieran plazos para avanzar.
“No es fruto de un descuido, sino de un diseño destinado a limitar el escrutinio”, afirmaron.
Las confederaciones consideraron que esa metodología terminó afectando la relación institucional y denunciaron que FIFA “violó” la confianza de las organizaciones a las que debe representar.
La carta también puso bajo la lupa una reunión de dirigentes de FIFA realizada recientemente en Marruecos. Las tres entidades cuestionaron que la revisión del informe que será elevado al Consejo de FIFA no haya estado en manos de un tercero “totalmente independiente”.
Además, criticaron que se haya convocado en territorio marroquí a un grupo seleccionado del Comité de Gestión en lugar de reunir al organismo completo en Zúrich.
“No es la conducta propia de un guardián del fútbol, sino de alguien que cree que el fútbol le debe rendir cuentas a él”, señalaron.
En el cierre, las tres confederaciones defendieron su postura conjunta y aseguraron que no se trata de una disputa personal ni de una cuestión económica.
“Hay silencio donde debería haber rendición de cuentas, distancia donde debería haber transparencia”, expresaron.
Y concluyeron con un mensaje directo: “Por eso hemos adoptado esta postura: no a la ligera ni por nuestra cuenta, sino juntos, y por el deber que tenemos para con el fútbol al que servimos”.
El enfrentamiento vuelve a poner en evidencia las diferencias dentro de la estructura del fútbol internacional y deja bajo presión a Infantino, cuya conducción enfrenta ahora un reclamo público coordinado por tres de las principales confederaciones.





















