En el marco del Día Mundial contra la Trata, especialistas advierten que el delito no desapareció, sino que cambió sus formas de captación y explotación. La tecnología, la precariedad laboral y los contextos de vulnerabilidad aparecen como nuevos factores utilizados por las redes criminales.
En diálogo con Esta pasando, Nicolás del Mastro, integrante de la Fundación Alameda, explicó los principales puntos del informe elaborado por la organización a partir del análisis de sentencias de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, información del Ministerio Público Fiscal y entrevistas a fiscales, defensores y jueces federales.
“Las conclusiones tienen que ver con el título del informe: no hay una disminución de los casos de trata, sino por el contrario, hay una transformación, una migración y una adaptación a una realidad económica difícil, al impacto de la tecnología y también al corrimiento de áreas estatales que tenían una mirada atenta sobre el tema”, sostuvo.
Según detalló, uno de los indicadores que preocupa es la caída en la cantidad de víctimas rescatadas. “Argentina tenía desde el año 2008 un promedio de 1.200 víctimas rescatadas y entre diciembre de 2024 y marzo de este año no registra más de 1.111 víctimas rescatadas”, señaló, y advirtió que esto puede reflejar “un subregistro de lo que está pasando”.
Nuevas formas de captación a través de la virtualidad
Del Mastro explicó que las redes de trata dejaron de operar únicamente bajo modalidades tradicionales y comenzaron a utilizar herramientas digitales para captar personas vulnerables.
“Nosotros no podemos seguir pensando que la trata sigue siendo ese prostíbulo clandestino o que tiene que ver solamente con explotación en una parcela de un campo”, afirmó. En ese sentido, remarcó que “la tecnología ya no es una simple herramienta para conectar víctimas con victimarios, sino que es un ámbito donde las ofertas laborales y las promesas de un cambio de vida pueden generar una inducción al engaño”.
El integrante de la Fundación Alameda mencionó como ejemplo los casos de reclutamiento de personas para conflictos internacionales, como la guerra en Ucrania, y explicó que estas nuevas modalidades combinan redes virtuales, traslado de personas y estructuras económicas.
“Argentina deja de ser un país de recepción para ser un país de captación”, aseguró Del Mastro, quien agregó que los algoritmos y las redes sociales permiten “detectar perfiles vulnerables” para este tipo de propuestas.
Además, indicó que la falta de empleo formal, la precariedad laboral y las dificultades económicas funcionan como factores de riesgo. “El contexto social ya es un factor de riesgo, no es una causal del delito”, aclaró.
Reclaman una respuesta integral y más políticas públicas
Durante la entrevista, Del Mastro cuestionó la falta de información oficial y la baja ejecución de programas destinados a la asistencia de víctimas. “Hay una subejecución presupuestaria de mil millones de pesos en asistencia a víctimas que el Estado Nacional no ha ejecutado”, afirmó.
También planteó la necesidad de actualizar las herramientas legales y fortalecer la prevención. “Necesitamos saber dónde estamos parados. Si no reconocemos el estado de situación, no podemos aproximarnos a la respuesta que necesitamos”, expresó.
Para el referente de la Fundación Alameda, la lucha contra la trata requiere una estrategia que involucre al Estado, la Justicia, los medios de comunicación y la sociedad civil. “No sirven las grandes fotos para hacer capacitaciones endogámicas en el Estado, tampoco la firma de convenios y protocolos. Se necesita un trabajo real, territorial y federal”, concluyó.





















