Los residentes consideran que las obras realizadas representan un avance para quienes atraviesan diariamente el sector, aunque sostienen que todavía persisten problemas vinculados con los olores, el mantenimiento y las condiciones del zanjón.
Nuevos puentes y mejoras en Aristóbulo del Valle
El Municipio de Santa Fe finalizó la construcción de tres puentes peatonales en inmediaciones del zanjón.
La intervención implicó una inversión de $75,9 millones y contempló también la colocación de cinco garitas para pasajeros del transporte público, además de trabajos relacionados con la accesibilidad y la seguridad.
Los nuevos cruces buscan facilitar el desplazamiento de los vecinos en una zona con circulación permanente y donde durante años existieron dificultades para atravesar la avenida de manera segura.
Sin embargo, para quienes viven en el sector, la obra resuelve solamente una parte de una problemática mucho más amplia.
El reclamo por cerrar el zanjón lleva años
La principal demanda vecinal apunta ahora a que se avance con el entubado del canal.
Los residentes sostienen que la presencia del zanjón abierto genera inconvenientes que no desaparecen con la construcción de puentes o con intervenciones de mantenimiento.
Además, remarcan que el crecimiento urbano hacia el norte de la ciudad hizo que este sector adquiriera una importancia cada vez mayor.
Desde la perspectiva de los vecinos, el desarrollo de nuevos barrios y el aumento de la circulación hacen necesario abordar la situación de manera integral.
Los olores son uno de los principales inconvenientes
Entre las situaciones que más preocupan a quienes viven en las inmediaciones aparecen los olores provenientes del zanjón.
El problema se suma al estado de las márgenes y a las tareas periódicas de limpieza y desmalezado que deben realizarse en el lugar.
Para los residentes, estos trabajos son necesarios, pero consideran que se trata de medidas destinadas a contener una situación que requiere una solución estructural.
Por ese motivo, plantean que el objetivo no debería limitarse a mantener las condiciones actuales, sino avanzar progresivamente hacia el cierre del canal.
También cuestionan las condiciones de mantenimiento
El estado del sector volvió a generar preocupación entre los vecinos a partir de imágenes vinculadas con trabajos de mantenimiento realizados en las inmediaciones.
Según el reclamo, las tareas de corte de pasto y limpieza permiten mejorar temporalmente el lugar, pero no resuelven los inconvenientes que genera la existencia del zanjón a cielo abierto.
La demanda, por lo tanto, combina cuestiones vinculadas con higiene, infraestructura, seguridad y calidad de vida.
Los vecinos piden que comience el entubado
Aunque reconocen que el cierre completo del zanjón requeriría una obra de gran magnitud, los residentes consideran que debería existir una planificación concreta para comenzar a ejecutarla.
La expectativa es que las intervenciones realizadas sobre Aristóbulo del Valle puedan convertirse en el punto de partida para una obra de mayor alcance.
Para los vecinos, el entubado permitiría atacar el problema desde su origen, reducir los olores y mejorar las condiciones de un sector que quedó atravesado por el crecimiento de la ciudad.
Una obra que sigue pendiente
Los tres nuevos puentes representan una mejora para quienes circulan diariamente por la zona, pero el reclamo por el Zanjón de la Muerte continúa vigente.
Los vecinos valoran las obras realizadas, aunque consideran que todavía queda pendiente la intervención más importante: cerrar y entubar el canal.
Mientras la zona norte continúa expandiéndose, los residentes esperan que una solución definitiva deje de ser una promesa postergada y se transforme en un proyecto concreto para el sector.




















