Un clásico espectacular, sobre todo para acompañar unos mates o un café. Llega el otoño y a pesar que todo el año comemos torta alemana, los primeros días frescos nos invitan especialmente a darnos estos gustitos. La clave de esta torta no es sólo la masa esponjosa, sino ese arenado de manteca arriba que se deshace en la boca.
Hay varias recetas o adaptaciones, con crema, con dulce de leche, con membrillo, ¡yo les dejo la mía y espero les guste!
Para 4 personas
Como somos pocos, vamos a usar un molde mediano (de unos 22-24 cm) para que salga alta y rinda perfecto para cuatro personas (con posibilidad de repetir, claro).
Ingredientes
Para la Masa
- Harina 0000: 250 g
- Leche tibia: 125 ml
- Levadura fresca: 15 g (o 5 g de levadura seca)
- Azúcar: 60 g
- Manteca pomada: 40 g
- Huevo: 1 unidad
- Esencia de vainilla: 1 chorrito
- Ralladura de limón: A gusto
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Para el Arenado (El “Riwwel”)
- Harina: 100 g
- Azúcar: 100 g
- Manteca fría: 80 g (cortada en cubitos)
Preparación
Paso a paso
En un cuenco pequeño, disolvé la levadura en la leche tibia con una cucharadita de azúcar y una de harina. Tapalo y dejalo espumar unos 10-15 minutos en un lugar cálido.
En un bol grande, pone la harina restante y el azúcar. Hace un hueco en el centro y agrega el huevo, la esencia de vainilla, la ralladura y el fermento espumado.
Mezclá del centro hacia afuera. Cuando empiece a formarse el bollo, incorporá la manteca pomada. Amasá unos 5 a 8 minutos hasta que la masa esté lisa y elástica.
Deja descansar el bollo en el bol tapado hasta que duplique su tamaño (aproximadamente 1 hora).
Mientras tanto, prepara el “riwwel”. Mezcla la harina, el azúcar y la manteca fría con la punta de los dedos hasta formar migas o “piedritas” de masa. Guárdalo en la heladera para que la manteca no se derrita.
Desgasificá la masa suavemente y estIra sobre el molde previamente enmantecado. Dejala levar unos 20 minutos más en el molde.
Toque final: Pincela la superficie con un poquito de leche o crema, y cubrí generosamente con el arenado frío.
Lleva a un horno precalentado a 180°C por unos 25 a 30 minutos, o hasta que el arenado esté doradito.
Un secreto de chef: si queres que sea nivel profesional, antes de poner el arenado, podes hundir un poco los dedos en la masa y poner unos copitos de crema de leche espesa. Eso le da una humedad increíble.
Y a disfrutar!! Nos vemos el próximo sábado






















