La organización no gubernamental CILSA se encuentra celebrando seis décadas de una trayectoria ininterrumpida dedicada a la inclusión social y deportiva en Santa Fe y el país. En el marco de las actividades conmemorativas desarrolladas en la Costanera santafesina, las máximas autoridades de la institución dialogaron con La Nueva Nueve para repasar la historia de la entidad, detallar las acciones comunitarias vigentes y analizar los desafíos del contexto actual.
“Muchísimo acompañamiento, es una caricia para nuestras almas. Realmente estamos felices por toda la gente que nosotros representamos; somos un puente y la gente confía en nosotros para ayudar a esas personas”, expresó con profunda emoción Silvia Carranza, quien lleva 40 años dentro de la ONG y 14 como su máxima autoridad, consagrándose como la primera presidenta mujer en la historia de CILSA.
Mucho más que un polideportivo: un espacio abierto y un “semillero” de vida
Durante la jornada festiva —que motivó restricciones viales en el Puente Colgante— se desplegaron exhibiciones de básquet sobre silla de ruedas, actividades de concientización y entregas directas de elementos ortopédicos. Carranza puntualizó que el impacto de la organización trasciende las estadísticas frías: “Llevamos 70.800 sillas de ruedas entregadas, que es un número enorme, pero más que un número es una vivencia única para que cada persona viva más dignamente y con mayor libertad”.
Asimismo, la presidenta invitó a los vecinos de la capital provincial a derribar mitos y acercarse de forma activa al predio ubicado en el acceso a la ciudad: “Nuestro hermoso complejo polideportivo es para toda la comunidad, se pueden acercar y compartir un lugar. Lo más lindo que tenemos allí es el semillero: los chicos más chiquitos van pasando por los diferentes estamentos del básquet adaptado y muchas veces terminan disputando competencias internacionales”.
El impacto de la crisis económica y el valor de los socios
Por su parte, la vicepresidenta de la entidad, María Itatí “Tati” Castaldi, aportó una mirada realista sobre la coyuntura social que atraviesan los efectores y las familias de personas con discapacidad. “Nosotros estamos exactamente igual que todo el mundo. Lamentablemente no es fácil, hay que atravesar demasiadas barreras y la situación económica no está bien, porque la economía atraviesa absolutamente todo”, describió con crudeza.
No obstante, Castaldi ponderó el rol del voluntariado y el espíritu filantrópico que mantiene viva la estructura operativa de la institución: “Siempre buscamos ir más allá. Hay mucha gente solidaria que sigue colaborando; si bien algunas personas se tienen que bajar porque pierden el empleo o sufren restricciones, hay muchos que siempre guardan ese lugarcito para que CILSA pueda sostener sus programas sociales”.
La vicepresidenta cerró la entrevista renovando la convocatoria a la ciudadanía para sumarse como aportantes o colaboradores activos: “Dignificar a la persona es lo más importante por lo que se trabaja, para que puedan realizarse a través del estudio, del trabajo y del deporte. Por eso invitamos a todos aquellos que puedan a que sigan colaborando con nosotros, porque hoy todo es necesario”.





















