El geógrafo y docente de la Universidad Nacional del Litoral, Gustavo Peretti, advirtió sobre la fuerte caída de la natalidad registrada en la provincia de Santa Fe durante la última década, un fenómeno que se inscribe en una tendencia global y que ya comienza a modificar la estructura demográfica santafesina.
Según explicó en diálogo con “Está Pasando”, el panorama informativo de LT9, la disminución de la fecundidad es un proceso que se desarrolla desde hace décadas, pero que en Argentina se observa una caída particularmente pronunciada desde 2013-2014, con un nuevo descenso en 2020, en plena pandemia. En Santa Fe, los nacimientos se redujeron cerca de un 47% en comparación con una década atrás.
Crecimiento nulo
Si bien la baja es generalizada en toda la provincia, existen diferencias regionales. En este sentido, Peretti detalló que los departamentos del norte mantienen históricamente niveles de fecundidad más altos, mientras que el sur presenta una población más envejecida, con menor proporción de jóvenes y, por lo tanto, menos nacimientos.
En el caso de los departamentos más importantes de la provincia, como La Capital y Rosario, el especialista indicó que todavía se registran más nacimientos que defunciones, aunque la diferencia se reduce año tras año. Añadió que es posible que si esta tendencia continúa estos departamentos alcancen un crecimiento vegetativo nulo en los próximos años.
Causas
Consultado por las causas de esta caída en la natalidad, Peretti remarcó que sería un error atribuirla a un solo factor, aunque mencionó los cambios culturales vinculados a la maternidad y la paternidad, que dejaron de ser percibidos como un mandato social para convertirse en una decisión más ligada al deseo personal y a los proyectos de vida individuales.
A ello se suman factores económicos, como el costo de la crianza y las dificultades que enfrentan los jóvenes para independizarse. La imposibilidad de acceder a una vivienda propia o afrontar alquileres y servicios retrasa la formación de nuevos hogares y, en consecuencia, la llegada de hijos.
Por último, Perettin sostuvo que “estamos ante un cambio en la estructura demográfica” y admitió que las políticas públicas deberán adaptarse a una población cada vez más envejecida.





















