La ciudad española de Ceuta atraviesa una fuerte crisis migratoria luego de que miles de personas cruzaran desde Marruecos en los últimos días.
Según relató el doctor José Enrique Roviralta Arango -presidente del Sindicato Médico de Ceuta- en diálogo con Que temprano que arrancaste, al menos 60 mil personas llegaron a una ciudad de apenas 21 kilómetros cuadrados y con unos 80 mil habitantes.
“Imagínese que en España, que somos 43 millones, de repente aparecieran 30 millones más. Eso es lo que ha pasado”, graficó el médico para explicar la magnitud del fenómeno que generó una situación de tensión en la población local.
Roviralta Arango sostuvo que el ingreso masivo “no fue algo espontáneo” y planteó que el movimiento migratorio habría sido organizado. “A todas luces parece que ha sido un movimiento organizado, coordinado y premeditado”, señaló.
Una ciudad desbordada y con temor
En lo que refiere al impacto social de la problemática, el profesional describió un escenario de preocupación e incertidumbre entre los habitantes de la ciudad española y remarcó que además “hay un gran malestar porque a día de hoy se sienten abandonados por el propio Gobierno de España”.
Según explicó, muchas de las personas que llegaron se encuentran a la deriva debido a la falta de capacidad de la ciudad para recibir a semejante cantidad de personas. “Duermen en la calle, van a las tiendas, las tiendas están cerradas. Los autóctonos tienen miedo de salir”, relató.
En este sentido, aseguró que el sistema sanitario también se encuentra bajo presión. “Se han cancelado los permisos a todos los médicos y nos han pedido que estemos localizados”, explicó, aunque aclaró que la situación se mantenía en una “calma tensa”.
Y, en cuanto a los cuadros con los que ingresaron los inmigrantes, comentó que los primeros días estuvieron marcados por atenciones vinculadas a “lesiones por ahogamiento, frío y traumatismos”, mientras que posteriormente comenzaron a registrarse más casos de “heridas por arma blanca y fracturas”.
El cruce desde Marruecos y el impacto europeo
Al referirse al modo en que se producen los ingresos a Ceuta, explicó las características de una frontera particular, ubicada entre España y Marruecos. Roviralta Arango detalló que muchas personas intentan llegar a nado, atravesando una zona con fuertes corrientes y condiciones peligrosas.
“El trayecto puede ser de tres cuartos de hora, pero hay corrientes muy peligrosas. El agua es muy fría y muchos terminan con hipotermia”, indicó.
Además, sostuvo que la situación podría tener consecuencias políticas en Europa porque quienes llegan a Ceuta luego buscan trasladarse hacia la península española y otros países del continente.
“Ceuta no tiene capacidad para una ciudad de 90 mil habitantes, no tiene capacidad para acoger a 60 mil personas. Por eso se trasladan a España continental y después a Francia, Alemania o donde quieran”, explicó.
Por otra parte, cuestionó la respuesta política y pidió medidas concretas. “Quizás lo que hace falta hoy en España y Europa son más políticas de hechos que de palabras”, afirmó.
Finalmente, Roviralta Arango destacó la preocupación por las consecuencias sociales y sanitarias de la crisis. “Cuando 60 mil personas están encerradas en una ciudad sin poder comer y beber, la cosa puede cambiar y puede cambiar gravemente”, advirtió.
“Esto es una olla a presión y puede explotar en cualquier momento”, concluyó el médico.





















