El contactado argentino Maximiliano Rivarola relató públicamente una serie de experiencias que, según afirma, mantiene desde la adolescencia con entidades de origen extraterrestre. Durante una entrevista en un programa radial y digital, explicó cómo comenzó su camino en el mundo del contacto luego de participar en meditaciones familiares cuando tenía entre 14 y 15 años.
De acuerdo con su testimonio, al principio no creía en estas prácticas. Sin embargo, aseguró que con el tiempo comenzó a experimentar fenómenos que lo llevaron a cambiar su mirada. En ese contexto mencionó la presencia de personas “sensibles” dentro de los grupos de meditación, capaces —según dijo— de recibir mensajes de entidades mediante canalización.
Rivarola sostuvo que los encuentros se realizan generalmente en grupo, en sesiones de meditación que pueden durar varias horas. Durante esos encuentros, explicó, algunas personas manifiestan lo que describió como “síntomas de contacto”, entre ellos movimientos involuntarios, parpadeos intensos o sensaciones físicas en distintas partes del cuerpo.
Según su relato, estas manifestaciones indicarían que una energía intenta comunicarse. En ese marco afirmó que, con los años, comenzaron a recibir mensajes que describió como informativos o emocionales, transmitidos de manera verbal, telepática o incluso mediante psicografía.
Uno de los episodios que recordó ocurrió durante una reunión familiar en la que su prima, a quien describió como muy sensible, habría canalizado a una entidad llamada “Sikuma”, que se presentó como un ser originario del sistema estelar Sirio. Rivarola aseguró que en ese momento experimentó una emoción intensa que lo llevó a llorar, sensación que interpretó como una expresión de amor proveniente de esa presencia.
También relató experiencias en distintos puntos del país donde, según afirma, ocurrieron manifestaciones inusuales. Entre ellas mencionó un episodio registrado en las sierras de Córdoba, cerca de la localidad de Lutti, donde asegura haber observado lo que describió como una “puerta dimensional” formada por una especie de condensación luminosa en el aire.
De acuerdo con su testimonio, el fenómeno se habría producido durante la noche, luego de varias horas de espera y meditación junto a otro integrante del grupo. Allí, afirmó haber percibido además la presencia de dos siluetas de gran altura a cierta distancia del campamento.
Otra de las experiencias más impactantes que mencionó habría ocurrido en la zona de Río de los Sauces, donde aseguró que un grupo de ocho personas observó a un ser humanoide de aproximadamente tres metros de altura. Según su relato, la figura tenía una apariencia energética verdosa y se comunicaba de forma telepática mientras permanecía sobre un cerro cercano.
Rivarola señaló que, más allá de los fenómenos físicos, el verdadero objetivo del contacto no sería observar naves o entidades, sino lograr un proceso de transformación personal. En ese sentido afirmó que las prácticas apuntan a desarrollar una mayor conciencia y equilibrio emocional.
El contactado también aclaró que, según su experiencia, ninguna persona puede ser obligada a recibir mensajes. Sostuvo que el contacto solo ocurre cuando existe una apertura voluntaria por parte de quien participa.
Finalmente, remarcó que la preparación incluye estabilidad mental, cuidado físico y prácticas de relajación. Para él, la meditación grupal permite potenciar las experiencias y facilitar la comunicación con estas presuntas inteligencias.
Rivarola concluyó que, más allá de las manifestaciones extraordinarias que describió, el aprendizaje central de estas vivencias estaría relacionado con el crecimiento interior y con una visión más amplia del lugar que ocupa la humanidad dentro del universo.
