La intervención se produjo a partir de una alerta recibida a través de la Central de Emergencias 911. Personal de la Brigada Motorizada fue enviado hasta el lugar ante la presencia de un hombre que estaría generando disturbios en el sector de ingreso y estacionamiento del establecimiento.
Al llegar, los agentes habrían encontrado al hombre consumiendo una botella de cerveza en las inmediaciones del sanatorio. Según el reporte policial, su permanencia en el lugar habría generado molestias y alterado la tranquilidad del establecimiento.
El hombre se habría negado a retirarse
Los efectivos le solicitaron que interrumpiera su conducta y abandonara las inmediaciones del sanatorio. Sin embargo, de acuerdo con la información del procedimiento, el hombre habría desoído la indicación y continuado en el lugar.
Ante esta situación, los policías resolvieron proceder a su aprehensión.
Luego se llevó adelante una requisa preventiva, aunque no se habrían encontrado elementos considerados de interés para la investigación.
Traslado y examen médico
Después de la intervención, el hombre fue trasladado hasta Medicina Legal para ser sometido a una revisión médica.
El profesional que realizó el examen no habría constatado lesiones, según se informó posteriormente.
Una vez finalizadas las actuaciones correspondientes, el hombre fue llevado a una dependencia policial para continuar con el procedimiento.
La intervención quedó vinculada al Código de Convivencia
El episodio fue puesto en conocimiento de la autoridad competente y quedó encuadrado provisoriamente como una presunta infracción al artículo 64 del Código de Convivencia.
La actuación policial se inició a partir de un llamado al 911 y terminó con la aprehensión del hombre, sin que durante la requisa preventiva se detectaran elementos de interés ni se registraran lesiones durante el examen médico.
