Unión volvió a presentarse en la Liga Nacional de Básquet con la ilusión de festejar ante su gente, pero el resultado final dejó una sensación de frustración. El equipo santafesino cayó 99 a 94 frente a La Unión de Formosa en un partido que parecía tener bajo control durante buena parte de la noche.
El inicio fue prometedor para el conjunto rojiblanco. Con ritmo alto y buena efectividad ofensiva, el equipo logró imponer condiciones desde los primeros minutos y cerrar el primer cuarto con ventaja por 32 a 28, mostrando solidez en ataque y buenos pasajes colectivos.
El trámite continuó siendo intenso en el segundo parcial. Ambos equipos sostuvieron un alto nivel de anotación y el marcador se mantuvo apretado, aunque Unión logró mantenerse al frente y se fue al entretiempo con una leve diferencia de 49 a 48.
Tras el descanso largo, el desarrollo del juego siguió dentro de un margen muy parejo. El Tatengue conservó la iniciativa en el marcador y llegó al último cuarto con ventaja de 75 a 73, lo que alimentaba la expectativa de poder cerrar el partido a su favor.
Sin embargo, el panorama cambió en el tramo decisivo. La Unión de Formosa encontró respuestas ofensivas en el momento justo y tuvo en Jonathan Beavers a su figura determinante. El jugador visitante tomó protagonismo en los minutos finales y lideró la remontada de su equipo.
Mientras el conjunto formoseño crecía en confianza, Unión comenzó a sufrir algunas imprecisiones y perdió la consistencia que había mostrado anteriormente. Ese cambio en la dinámica del partido fue aprovechado por la visita, que logró dar vuelta el marcador en el cierre y terminó llevándose un triunfo importante desde Santa Fe.
Para el Tatengue quedó la sensación de haber dejado escapar una gran oportunidad, después de haber estado al frente durante la mayor parte del encuentro y no poder sostener esa ventaja en los minutos decisivos.






















