A pocos días de la segunda vuelta presidencial en Brasil, las encuestas muestran una competencia cada vez más ajustada entre el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el opositor Flávio Bolsonaro. Un estudio de Poder Data/Aya registró un empate del 50% para cada candidato en votos válidos, mientras otros relevamientos mantienen una diferencia mínima a favor del senador.
Las encuestas muestran una elección pareja
El sondeo de Poder Data/Aya consultó a 3.000 personas entre el 13 y el 15 de octubre. Según sus resultados, la distancia entre los candidatos se redujo en los últimos días hasta llegar a una paridad estadística.
Por su parte, las encuestadoras Datafolha y Quaest ubicaron a Flávio Bolsonaro con el 51% de la intención de voto, frente al 49% de Lula. En ambos casos, la diferencia se encuentra dentro del margen de error informado para los estudios.
En la primera vuelta, realizada el 4 de octubre, Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos y aventajó a Lula por 1,87 puntos porcentuales.
Las propuestas que marcan la recta final
En las últimas semanas, Lula reforzó su campaña con actividades artísticas y acciones en redes sociales. También buscó destacar la aprobación parlamentaria de una reforma para reducir la jornada laboral semanal de 44 a 40 horas, una medida que permitiría ampliar el tiempo de descanso de los trabajadores.
El presidente, además, prometió implementar transporte público gratuito durante los fines de semana en las grandes ciudades si consigue la reelección.
Flávio Bolsonaro, por su parte, intenta ampliar su base electoral mediante el respaldo de dirigentes y figuras vinculadas a otros espacios políticos que participaron de la primera vuelta.
Los debates, claves antes de la votación
La campaña entra en su etapa decisiva con dos debates previstos entre los candidatos, uno el domingo 18 de octubre y otro el viernes 23, apenas dos días antes de la elección.
Los cruces televisivos representan una de las últimas oportunidades para que ambos postulantes expongan sus propuestas y busquen convencer a los votantes indecisos.
Con los sondeos mostrando diferencias mínimas, la definición del balotaje dependerá de la evolución de la campaña y del comportamiento de los electores en los últimos días.
