Llanto sostenido, cólicos intensos, reflujo, eczema, diarrea, moco o sangre en las heces y dificultades para alimentarse pueden ser síntomas de distintas afecciones durante los primeros meses de vida, pero cuando aparecen de manera persistente también pueden ser señales de alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV).
Para favorecer la detección temprana y evitar diagnósticos erróneos, la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC) lanzó una campaña nacional con consultas gratuitas para bebés y sus familias.
La iniciativa se desarrollará durante la semana del 7 al 11 de septiembre y busca aumentar el índice de sospecha sobre una enfermedad que suele aparecer durante el primer año de vida y cuyos síntomas pueden ser difíciles de identificar.
En diálogo con Qué temprano que arrancaste, la pediatra y alergoinmunóloga infantil Dra. Karina López explicó que el objetivo central es lograr un diagnóstico certero.
“Esta campaña es para aumentar el índice de sospecha en pacientes que puedan tenerla y, sobre todo, hacer diagnósticos correctos”, señaló López.
La especialista advirtió que tanto detectar de menos como diagnosticar de más puede generar consecuencias: mientras un subdiagnóstico puede derivar en cuadros severos, un sobrediagnóstico puede llevar a restricciones alimentarias innecesarias y afectar la nutrición del bebé.
Qué síntomas pueden generar alerta
La APLV es una respuesta del sistema inmunológico frente a proteínas presentes en la leche de vaca y no debe confundirse con la intolerancia a la lactosa. Las manifestaciones pueden aparecer inmediatamente después de la ingesta o varias horas e incluso días más tarde.
Según explicó López durante la entrevista, entre las reacciones inmediatas pueden aparecer “erupciones en la piel, ronchas que pican y edema de los ojos”, generalmente dentro de las primeras dos horas posteriores a la exposición.
También existen manifestaciones tardías. “Puede haber diarreas, deposiciones con moco, con sangre, en el pañal de estos niños”, detalló la especialista, quien remarcó que estos cuadros son frecuentes durante los primeros meses de vida.
En los casos más severos puede desencadenarse una anafilaxia, una reacción potencialmente mortal que puede provocar dificultad para respirar y edema de glotis y requiere una intervención médica inmediata.
La dificultad para reconocer la enfermedad radica, en parte, en que varios de sus síntomas también pueden presentarse en bebés sanos o responder a otras causas. “El cólico, la regurgitación, las deposiciones con sangre, a veces pueden darse en otro contexto, en un contexto viral y no es una APLV”, explicó López.
Por eso, la especialista insistió en la necesidad de evitar diagnósticos basados únicamente en la presencia de uno o varios síntomas. “Tenemos que estar muy seguros porque cuando yo le digo a alguien que es alérgico y le tengo que excluir un alimento tan noble como los lácteos, obviamente tengo que estar segura porque puedo estar haciendo una restricción innecesaria”, sostuvo.
Cómo acceder a la campaña en Santa Fe
Las familias podrán ingresar a www.pedirturno.com.ar y completar previamente un breve cuestionario orientativo sobre los síntomas del bebé. A partir de allí podrán solicitar una consulta virtual o presencial con especialistas durante la semana del 7 al 11 de septiembre.
En la provincia de Santa Fe habrá centros de atención en Santa Fe, Rosario y Venado Tuerto. En la capital provincial, los turnos presenciales estarán disponibles en los Consultorios Especializados en Desarrollo Infantil CEDI -Urquiza 3338-, en el Cemafe -Mendoza 2419- y en el Centro de Alergia, Inmunología y Enfermedades Respiratorias, ubicado en Irigoyen Freyre 2670.
López también remarcó que el tratamiento depende de cada caso y que no todos los niños requieren el mismo nivel de restricción alimentaria. Cuando el bebé necesita una fórmula especial, existen leches medicamentosas elaboradas con proteínas extensamente hidrolizadas o fórmulas de aminoácidos.
En ese sentido, la pediatra subrayó que la APLV es, en la mayoría de los casos, una condición transitoria. “Esto es una condición benigna y transitoria en la mayoría de los pacientes; lo resuelven los primeros años de vida”, explicó.
La campaña tiene como objetivo que las familias puedan acceder a una evaluación especializada antes de iniciar por cuenta propia restricciones alimentarias. La recomendación de los especialistas es consultar ante síntomas persistentes o que generen preocupación y confirmar o descartar la alergia mediante una evaluación médica adecuada.





















