El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, realizó por LT9 un balance del 2025 y analizó las perspectivas del sector agropecuario para el año 2026.
En ese marco, destacó el intenso trabajo territorial de la entidad y señaló los principales desafíos que enfrenta el campo argentino.
Castagnani explicó que durante el último año la entidad recorrió gran parte del país para interiorizarse sobre las problemáticas y necesidades de cada región, y si bien reconoció que existen demandas transversales, remarcó que también hay realidades particulares en cada zona que requieren respuestas específicas.
Reclamos históricos y reformas pendientes
Entre los ejes prioritarios para el sector, el titular de CRA mencionó la cuestión tributaria, encabezada por las retenciones, a las que definió como un “tema histórico para el campo”.
En este sentido, sostuvo que su eliminación tendría un impacto positivo y profundo en la economía.
También advirtió sobre la falta de infraestructura, especialmente el estado de las rutas y la necesidad de recuperar el sistema ferroviario, al que consideró clave para el desarrollo productivo del país.
A esto se suma la discusión sobre la reforma laboral, que desde la entidad plantean como una herramienta “para reducir la informalidad y equiparar derechos, sin perjudicar a los trabajadores”.
Producción, federalismo y expectativas
Castagnani remarcó el rol del sector agropecuario en la recuperación económica y afirmó, “no somos el campo la única locomotora de este tren de salida de la situación actual del país, pero sí uno de los más importantes”.
En cuanto al escenario productivo, destacó que el clima acompañó durante gran parte del año y permitió una cosecha récord, con buenas perspectivas para la soja, el maíz y el girasol, además de un repunte sostenido de la ganadería.
Por último, llamó a los productores a participar activamente en las entidades rurales y sostuvo que fortalecer las economías regionales es clave para avanzar hacia un país más federal.
Además, se mostró optimista de cara a 2026, aunque advirtió sobre un contexto internacional complejo que obliga a planificar con cautela.
