La situación económica de Unión volvió a instalarse en el centro del debate después de que la institución publicara un informe detallado de ingresos y egresos correspondiente a junio, julio, agosto y septiembre.
En una extensa entrevista con Estadio 9, por LT9, Rodrigo Rosso, el dirigente máximo del área de tesorería rojiblanca, profundizó sobre las cifras, explicó las dificultades que enfrenta la institución para sostener su funcionamiento y respondió a varios de los interrogantes que preocupan a los socios.
Durante la conversación abordó el déficit mensual, la dependencia de las transferencias, las deudas con el presidente Luis Spahn, la compra de Casa Unión y las negociaciones con Racing por operaciones pendientes.
El déficit de Unión y los millones que necesita ingresar cada año
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el desequilibrio económico que atraviesa la institución, estimado en aproximadamente 400.000 dólares mensuales.
Rosso sostuvo que no se trata de una situación exclusiva del Tatengue, sino de un problema estructural del fútbol argentino. “Si no tiene un ingreso extraordinario como es la venta de los jugadores, no termina equilibrando sus presupuestos”, explicó al referirse a la realidad de la mayoría de los clubes.
En ese sentido, detalló la diferencia entre los ingresos televisivos y los gastos del plantel profesional. “De neto te entran de TV 350 millones más o menos limpio y la plantilla está en 650 millones”, precisó. A esos costos deben sumarse traslados, hoteles, mantenimiento de instalaciones, divisiones inferiores y otras actividades deportivas.
El dirigente también puso números concretos a las necesidades financieras del club. “Nosotros para poder cubrir el presupuesto anual, hoy por hoy, necesitás vender por 5 millones de dólares limpio”, aseguró.
Sin embargo, aclaró que esa cifra representa el dinero que efectivamente debe quedar en las arcas institucionales después de descontar impuestos, comisiones y otros gastos. “Tenés que vender por 8 millones para que te entren cinco limpio”, explicó. Además, señaló que los compromisos vinculados a Casa Unión incrementan las necesidades financieras.
La apuesta de 2025 y las ventas que no llegaron
Rodrigo Rosso recordó que Unión realizó una importante inversión durante el comienzo de 2025, cuando Cristian González era el entrenador.
“En enero del 2025 se hace una apuesta muy grande con el Kily González de ir por todo, de pelear por cosas grandes en un mercado de casi 4 millones y medio de dólares de inversiones en pases, jugadores, préstamos y demás”, expresó.
Según su análisis, esa decisión coincidió con un período en el que no se concretaron las transferencias que el club esperaba. “Se nos armó, como quien dice, la tormenta perfecta”, sintetizó.
En particular, mencionó las expectativas que existían alrededor de Juan Nardoni y Kevin Zenón. “Nosotros apostábamos a la venta de Nardoni, que en su momento valía supuestamente 20 millones de dólares, a la venta de Zenón, que en ese momento supuestamente valían 15 millones de dólares”, recordó. Y agregó: “Nardoni no se vendió, Zenón no se vendió; cuando se vendieron, se vendió a un valor muchísimo inferior de lo que uno esperaba y hasta ahora todavía no vimos un peso de eso”.
También cuestionó la manera en que muchas veces se comunican los montos de las transferencias, sin distinguir entre valores brutos, ingresos netos y pagos en cuotas. “Se ven números muy grandes, pero después está la realidad de lo que verdaderamente ingresa al club”, remarcó.
Casa Unión: cuánto se pagó y cuánto falta
Otro de los temas que generó mayor interés fue la situación del predio Casa Unión y los compromisos asumidos con la familia Malvicino.
El dirigente Tatengue confirmó que la institución ya abonó una parte importante de la operación. “Nosotros llevamos pagos 1 millón de dólares, resta pagar 600.000 dólares para completar el pago total”, detalló.
Según explicó, quedan pendientes seis cuotas de 100.000 dólares y existe la intención de cancelar una nueva entrega próximamente.
También reconoció que hubo demoras y diferencias durante las negociaciones. “Sí, tuvimos un retraso”, admitió, aunque aclaró que nunca existió una amenaza concreta de desalojo.
“Siempre estuvo de parte de la familia Malvicino la intención de que ese predio esté en Unión y que Unión siempre tuvo la intención de que ese predio se incorpore a nuestro patrimonio”, sostuvo. El dirigente destacó especialmente la predisposición de las integrantes de la familia para mantener el diálogo y buscar soluciones.
Racing pagó una deuda y hay avances por Nardoni
La relación económica con Racing también ocupó un lugar importante en la entrevista.
El tesorero reveló que la posibilidad de incorporar a Tobías Rubio contribuyó a reabrir las conversaciones entre ambas instituciones. Según relató, Luis Spahn y Diego Milito mantuvieron contactos que facilitaron un acercamiento entre las dirigencias.
“Nosotros habíamos hecho dos reclamos en AFA, uno por Balboa y otro por Nardoni”, explicó. En el caso de Adrián Balboa, confirmó una novedad favorable para Unión. “Los 100.000 dólares que nos debían nos pagaron la semana pasada”, aseguró.
Respecto de Nardoni, indicó que Racing proporcionó nueva información y que existe voluntad de alcanzar un entendimiento. “Hay buena predisposición de ambas partes de tratar de llegar a un acuerdo lo más rápido posible”, manifestó.
Aunque evitó establecer fechas, dejó una reflexión optimista: “Cuando hay voluntad política de las dos partes, me parece que no debería demorar mucho el acuerdo”.
La deuda con Luis Spahn y los controles sobre sus aportes
Uno de los asuntos más sensibles de la economía rojiblanca es el dinero que la institución le debe a su presidente.
Rosso confirmó que el monto continúa siendo significativo. “Está cerca de los 3 millones de dólares la cifra actual que hoy se le está debiendo al presidente”, afirmó.
También explicó que el balance institucional ya fue entregado a la Comisión Revisora de Cuentas y que comenzó el proceso de evaluación de la documentación. “La revisión del balance comienza por los aportes y retiros del presidente”, señaló.
El objetivo, según detalló, es garantizar que cada movimiento esté correctamente registrado y respaldado. Además, sostuvo que Spahn tiene autorización de la asamblea para recuperar hasta un 35% de los ingresos netos por transferencias, aunque aseguró que sus retiros se encuentran por debajo de ese límite.
Sobre la posibilidad de cancelar completamente la deuda antes de las próximas elecciones, respondió: “No necesariamente”. El dirigente recordó que otras administraciones también debieron afrontar obligaciones con expresidentes y consideró que un eventual cambio de conducción no debería impedir el cumplimiento de esos compromisos.
La defensa del básquet, la natación y el modelo de club
Ante las consultas sobre el costo de las distintas disciplinas, optó por defender el carácter social y deportivo de Unión.
Primero aclaró que el IPEI no representa una carga económica para la institución. “El IPEI es un ente que se autofinancia y funciona muy bien, no requiere de fondos del club”, explicó. Incluso señaló que el establecimiento paga por utilizar las instalaciones.
En cuanto al básquet profesional, reconoció que sus ingresos no alcanzan para recuperar toda la inversión, pero negó que sea el responsable del déficit principal.
También destacó la importancia de sostener la natación y otras actividades. Como ejemplo mencionó a Malena Santillán y sus logros deportivos, resaltando tanto el esfuerzo individual de la nadadora como el acompañamiento institucional.
Recordó que Unión invirtió aproximadamente 250.000 dólares en la pileta, los vestuarios y el acondicionamiento de las instalaciones. “Nada de eso habría sido posible si el club en su momento no hubiese invertido 250.000 dólares”, afirmó.
Y dejó clara la postura de la actual conducción: “Nunca fue una política nuestra” cerrar disciplinas para concentrarse exclusivamente en el fútbol.
Los socios, la crisis económica y el futuro de las inferiores
También señaló que las cuotas sociales se convirtieron en el principal ingreso ordinario del club, por encima de los derechos televisivos.
Sin embargo, reconoció que la situación económica general afecta la capacidad de los hinchas para sostener sus aportes. “La gente le cuesta llegar a fin de mes”, expresó.
Pese a ese contexto, destacó la fidelidad de la masa societaria rojiblanca. Según indicó, Unión suele mantenerse entre los 18.000 y 22.000 socios, con períodos en los que alcanza cifras superiores.
Además, remarcó que la inversión en divisiones inferiores resulta fundamental para garantizar la sustentabilidad económica. En ese sentido, mencionó el funcionamiento de la pensión, donde aproximadamente 43 juveniles permanecen alojados y otros reciben asistencia alimentaria. “Los clubes lo único que los va a salvar de ese déficit es tener jugadores de inferiores en cancha y poderlos vender el día de mañana”, sostuvo.
La frase que resume el pensamiento de la dirigencia: “Voy a estar tranquilo el día que salgamos campeón”
Más allá de los números, Rodrigo Rosso reconoció que la situación deportiva influye directamente en la percepción de los hinchas sobre la gestión. “Mientras no haya logros deportivos, no hay explicación que alcance”, reflexionó.
El dirigente aseguró que comprende las exigencias de los simpatizantes y sostuvo que el presupuesto futbolístico de Unión debería permitirle competir por objetivos importantes. “No creo que tengamos un presupuesto en fútbol malo como para pelear cosas importantes y pelear un campeonato”, afirmó. También consideró que el éxito deportivo depende de acertar en las incorporaciones y conseguir que el plantel funcione colectivamente.
Finalmente, dejó una de las declaraciones más contundentes de toda la entrevista. “Con los números estoy tranquilo, pero yo voy a estar tranquilo el día que salgamos campeón y no me pone colorado decir esa palabra porque yo todos los días lucho para que eso suceda”.





















