Este jueves comenzó con una actividad incesante en la intersección de Avenida J.J. Paso y Francia, donde se instaló la primera feria del pescado de la temporada. La respuesta de los santafesinos fue inmediata, superando incluso las expectativas de los propios organizadores.
“Llegamos a las siete y media y no pudimos ni armar el gazebo porque ya teníamos casi una cuadra de gente esperando”, relató Jesús Pérez en diálogo con el móvil de LT9. La feria de pescado, que busca ofrecer precios más accesibles que las pescaderías tradicionales ante la llegada de la Semana Santa, continuará los días 28 y 29 de marzo, retomando una segunda etapa del 1 al 3 de abril.
El reclamo del sector: mercado interno vs. exportación
Pese al éxito de ventas, Pérez no ocultó la preocupación que atraviesa el sector debido a la bajante histórica del Paraná, que ya cumple cinco años. “La situación es bastante crítica. No se espera un repunte del río para este año y nos vamos a ver en un escenario peor si se sigue exportando pescado chico”, advirtió el referente.
En ese sentido, Pérez fue tajante sobre las políticas necesarias para el sector: “Hay un tema de fondo: hay que fortalecer el mercado interno y parar con las exportaciones. El pescado que capturamos en Santa Fe alcanza para abastecer a nuestra provincia y a las vecinas si tuviéramos la estructura necesaria”.
Además, confirmó que mantienen diálogo con el Gobierno provincial para obtener préstamos que les permitan adquirir vehículos equipados, con el objetivo de realizar ferias itinerantes cada quince días en distintos puntos de la ciudad.
Precios que cuidan el bolsillo
Los vecinos que se acercaron a la feria destacaron la diferencia de costos en comparación con los comercios del rubro. “En las pescaderías está bastante más arriba el precio, y además suelen subir para esta época. Conviene mucho comprar acá”, comentó una de las compradoras mientras esperaba para llevar molido y boga.
La feria ofrece variedad de cortes y opciones de compra por mayor y menor, consolidándose como una alternativa clave para los consumidores locales en un contexto económico complejo y de cara a las celebraciones religiosas.






















