Por segundo día consecutivo, familiares de personas alojadas en la nueva Unidad Penitenciaria N° 9 de Recreo se concentraron frente al ingreso del complejo para reclamar respuestas sobre la situación de los internos. La manifestación comenzó luego del traslado de 380 detenidos desde distintas comisarías de la ciudad de Santa Fe.
Los familiares aseguran que todavía no lograron establecer una comunicación normal con sus allegados y cuestionan la falta de información oficial. Además, reclaman que las autoridades definan cuándo comenzarán las visitas y qué elementos podrán ingresar al penal.
Denuncian falta de alimentos, agua y abrigo
Durante la protesta, los familiares transmitieron al móvil de Omar Vega distintos reclamos vinculados con las condiciones en las que se encuentran los internos. Según sus testimonios, algunos detenidos atraviesan dificultades para acceder a alimentos, agua, electricidad y ropa de abrigo.
“Están sin luz, sin agua, sin comer. Nosotros no sabemos cómo están”, afirmó una de las manifestantes durante una entrevista. Los familiares también expresaron preocupación por las bajas temperaturas y pidieron que las autoridades informen qué medidas adoptaron dentro del establecimiento.
Las denuncias corresponden a los familiares y, hasta el momento, no cuentan con una confirmación oficial por parte del Servicio Penitenciario.
Reclaman respuestas sobre las visitas y la comunicación
Uno de los principales pedidos apunta a conocer cómo funcionará el régimen de visitas en la nueva unidad. Los manifestantes aseguran que nadie les informó con precisión qué día podrán ingresar al penal ni qué objetos podrán llevar para sus allegados.
Durante la protesta, los familiares reclamaron que algún responsable del Servicio Penitenciario se acerque al lugar para brindar explicaciones.
“Nosotros lo que queremos es que salga alguien de adentro, nos dé una respuesta concreta y nos retiramos”, sostuvo una de las personas que participó de la manifestación.
Los familiares señalaron que el domingo habían recibido el compromiso de mantener una reunión este lunes con algún directivo o responsable del Servicio Penitenciario. Por ese motivo, regresaron al lugar para exigir que se concrete ese encuentro.
También cuestionan el destino de las pertenencias
Otro de los reclamos se relaciona con las pertenencias personales de los detenidos que quedaron en los establecimientos de origen.
Los familiares aseguran que algunos internos no pudieron llevar determinados objetos al nuevo penal y reclaman que las autoridades permitan retirarlos. Además, denunciaron que algunas pertenencias habrían sido quemadas en la cárcel de Las Flores.
“Si no está permitido traer televisor y todas esas cosas acá al nuevo penal, lo único que pedimos es que les devuelvan las cosas a los familiares”, expresó una de las manifestantes.
Según afirmaron, varias familias concurrieron a la cárcel de Las Flores para recuperar esos elementos, pero no obtuvieron respuestas. También aseguraron que cuentan con fotografías y otros registros sobre lo ocurrido. Estas denuncias deberán ser corroboradas por las autoridades correspondientes.
Advierten con nuevas protestas
Los familiares anticiparon que podrían profundizar las medidas de protesta si no reciben respuestas concretas. Entre las posibilidades que mencionaron aparece nuevamente el corte de tránsito en los alrededores del complejo.
El reclamo de este lunes se suma a la protesta realizada el domingo, cuando unas 40 o 50 personas se concentraron frente al penal y encendieron cubiertas. Bomberos Zapadores intervino para apagar el fuego, mientras efectivos de Infantería y del Grupo de Operaciones Especiales se desplegaron en el lugar.
La Unidad Penitenciaria N° 9 de Recreo comenzó a funcionar el 3 de septiembre y recibió, en menos de 24 horas, a 380 detenidos provenientes de distintas dependencias policiales. El establecimiento cuenta con 475 celdas individuales y capacidad para 891 personas.
El traslado buscó descomprimir la situación de las comisarías de Santa Fe. Sin embargo, a pocos días del inicio de operaciones, los familiares reclaman información sobre las condiciones de los internos, el régimen de visitas, la comunicación y la recuperación de las pertenencias que quedaron en los establecimientos anteriores.





















