El asesinato de Benjamín Scerra generó fuerte impacto luego de que se conocieran los primeros resultados de la autopsia realizada al cuerpo encontrado en la zona de El Espinillo, entre Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria.
El fiscal Aquiles Balbis confirmó que el joven presentaba más de 20 puñaladas, varias de ellas letales en la zona del cuello. Además, sostuvo que el lugar donde apareció el cadáver no sería la escena primaria del crimen.
Según detallaron los investigadores, el cuerpo estaba escondido entre malezas, tapado con chapas y ramas, y presentaba señales de haber sido trasladado después de la muerte. También se detectaron lesiones compatibles con un arrastre posterior al homicidio.
La principal hipótesis indica que el ataque ocurrió durante una reunión privada donde hubo consumo de alcohol y una discusión entre la víctima y dos hermanos presentes en el lugar. Ese conflicto habría derivado en la agresión fatal.
Los estudios forenses estiman que Benjamín fue asesinado pocas horas después de su desaparición. A su vez, el estado de conservación del cuerpo abrió la sospecha de que pudo haber permanecido refrigerado antes de ser abandonado.
Hasta ahora hay un detenido ligado a una situación vinculada a la causa y un pedido de captura activo sobre otro sospechoso considerado clave para esclarecer el homicidio
