Tomás Etcheverry dejó una imagen más que positiva en el Masters 1000 de Montecarlo, pese a no poder superar el desafío que representaba Carlos Alcaraz. El argentino luchó durante más de dos horas, logró arrebatarle un set al líder del ranking, pero finalmente el español se impuso por 6-1, 4-6 y 6-3 para avanzar a los cuartos de final.
El encuentro comenzó con dominio absoluto de Alcaraz, quien mostró toda su jerarquía desde el inicio. Con un tenis agresivo y preciso, el español quebró rápidamente el saque de Etcheverry y tomó el control del primer set, que cerró con contundencia en poco más de 25 minutos.
Sin embargo, lejos de resignarse, el platense reaccionó en el segundo parcial. Ajustó su juego desde el fondo de la cancha, ganó confianza con su servicio y logró quebrar en momentos clave para colocarse en ventaja. A pesar de la presión constante de Alcaraz, Etcheverry sostuvo su nivel y consiguió igualar el marcador, llevando el partido a un tercer set.
En el tramo decisivo, la intensidad no bajó. Ambos jugadores protagonizaron intercambios largos y exigentes, pero fue el número uno del mundo quien logró marcar la diferencia en los puntos importantes. Incluso debió esforzarse al máximo para sostener su saque en un momento crítico, evitando que el argentino se metiera nuevamente en partido.
Con oficio y determinación, el murciano terminó sellando la victoria tras más de dos horas de juego, en un duelo que dejó en claro la capacidad de Etcheverry para competir ante la élite del circuito.
Más allá de la derrota, el argentino se despide de Montecarlo con buenas sensaciones, habiendo mostrado carácter y herramientas para plantar cara a uno de los mejores jugadores del mundo. Por su parte, Alcaraz continúa firme en la defensa del título y ahora se enfrentará en cuartos al kazajo Alexander Bublik, puesto 11º en el ranking ATP, que derrotó al checo Jirí Lehecka.






















