Talleres atraviesa horas de reestructuración luego de confirmar oficialmente la salida de Carlos Tévez como entrenador del primer equipo. La eliminación ante Belgrano en el clásico cordobés terminó siendo el golpe definitivo para un ciclo que había comenzado en un contexto complejo y que concluyó tras un acuerdo entre ambas partes.
La dirigencia albiazul comunicó este miércoles que el vínculo contractual llegó a su fin y aprovechó para agradecerle al ex delantero de Boca y la Selección Argentina por el trabajo realizado durante una etapa cargada de presión y objetivos urgentes.
El Apache había asumido el mando de la “T” en un momento delicado, luego de la inesperada salida de Diego Cocca antes del inicio del Clausura 2025. Con el equipo comprometido en la parte baja de la tabla y obligado a sumar para evitar problemas con el descenso, Tévez tomó un plantel golpeado y logró enderezar el rumbo en el tramo final de la temporada pasada.
Bajo su conducción, Talleres consiguió salir de la zona crítica y terminó asegurando un lugar en competencias internacionales, uno de los puntos más valorados por la dirigencia encabezada por Andrés Fassi. Sin embargo, el inicio del 2026 había generado expectativas mayores en Barrio Jardín.
El equipo cordobés realizó una buena fase regular en el Apertura, terminando cuarto en la Zona A detrás de Estudiantes, Boca y Vélez. Los números mostraban una campaña competitiva, con siete triunfos, cinco empates y apenas cuatro derrotas, resultados que lo mantenían además en puestos de clasificación a la Copa Sudamericana en la tabla anual.
Pero el desenlace del semestre terminó siendo demasiado duro para digerir. La caída frente a Belgrano en un clásico cargado de tensión dejó una fuerte herida deportiva y emocional en el mundo Talleres, sobre todo por tratarse de una eliminación directa y en condición de local. Para colmo, el Pirata mantuvo su impulso y avanzó a las semifinales del torneo, aumentando aún más el impacto de la derrota.
En un mensaje difundido por los canales oficiales del club, Tévez se mostró agradecido por el respaldo recibido durante su estadía en Córdoba y remarcó el vínculo que construyó con la institución y los hinchas. También destacó haber cumplido con el principal desafío que se le había presentado al asumir: sacar al equipo de la pelea por el descenso y devolverlo al plano internacional.
Ahora, la dirigencia deberá resolver rápidamente quién tomará las riendas del plantel de cara al próximo compromiso por Copa Argentina y al segundo semestre de la temporada. Mientras tanto, el cierre del ciclo Tévez deja sensaciones encontradas: una gestión que logró estabilizar a Talleres en un momento crítico, pero que terminó golpeada por una eliminación imposible de disimular para los hinchas albiazules.
