Matteo Arnaldi no pudo recuperarse de un cuadro viral y debió retirarse antes de disputar las semifinales. La situación le permitió a Flavio Cobolli avanzar directamente a la final, donde buscará dar el gran golpe frente a Alexander Zverev.
Roland Garros vivió una jornada marcada por la sorpresa. A pocas horas de disputar una histórica semifinal entre tenistas italianos, Matteo Arnaldi confirmó que no estaba en condiciones físicas de competir y anunció su retiro del certamen debido a un problema de salud que lo afectó durante las últimas horas.
El jugador explicó que comenzó a sentirse mal el día anterior y que la situación se agravó durante la noche. Los síntomas, entre ellos vómitos y una fuerte debilidad general, le impidieron alimentarse con normalidad y lo llevaron a tomar la difícil decisión de abandonar el torneo antes de salir a la cancha.
La organización del Grand Slam francés oficializó rápidamente la noticia y confirmó que Arnaldi quedaba fuera de la competencia por una enfermedad viral. De esta manera, Flavio Cobolli obtuvo automáticamente el boleto a la final y tendrá la oportunidad de disputar el partido más importante de su carrera profesional.
La baja generó decepción entre los aficionados, que esperaban un duelo histórico entre dos representantes de la nueva generación del tenis italiano. Ambos habían protagonizado una destacada campaña en París y se perfilaban para ofrecer uno de los encuentros más atractivos del torneo.
Para Arnaldi, la despedida resulta especialmente dolorosa. El italiano había sido una de las grandes revelaciones de esta edición de Roland Garros, superando rivales de peso y alcanzando por primera vez las semifinales de un Grand Slam. Su recorrido había despertado ilusión y expectativas, pero la enfermedad terminó frenando su sueño de pelear por el título.
Cobolli, en cambio, recibió una oportunidad inesperada. Sin necesidad de disputar la semifinal, el actual número 14 del ranking ATP se instaló en la definición y ahora intentará conquistar su primer trofeo de Grand Slam.
Del otro lado de la red estará Alexander Zverev, uno de los principales candidatos del circuito. El alemán llega tras superar al checo Jakub Mensik y buscará coronar una gran actuación en París. Con mayor experiencia en instancias decisivas, partirá como favorito, aunque Cobolli intentará aprovechar el impulso de una campaña que ya lo convirtió en una de las grandes historias del torneo.
La final promete enfrentar la experiencia de un contendiente habitual en los grandes escenarios con el entusiasmo de una de las nuevas caras del tenis mundial.





















