El gobernador Maximiliano Pullaro promulgó al Ley 14.467 por la cual se instituye el 10 de enero de cada año como el “Día Provincial de la Protección Civil”, en conmemoración del tornado ocurrido en el año 1973 en la ciudad de San Justo.
Según la iniciativa, impulsada por el senador Rodrigo Borla y aprobada por ambas cámaras, en ese fenómeno meteorológico “la solidaridad, responsabilidad y compromiso social de la comunidad forjaron las bases de la Protección Civil”.
El segundo artículo de la ley establece que “el Poder Ejecutivo, a través de la autoridad de aplicación que determine, implementará las acciones tendientes a difundir, concientizar y sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de la tarea del personal de Protección Civil y Gestión de Riesgos”.
El tornado
Durante la siesta del 10 de enero de 1973 un tornado catalogado como F5 (la mayor intensidad en la escala Fujita), se llevó la vida de más de 60 personas cuando San Justo tenía alrededor de 12.000 habitantes. El vórtice del fenómeno arrasó un área más o menos rectangular del oeste de la localidad entrando al casco urbano en la intersección de la Ruta Nacional 11 y calle 1º de Mayo.
Al terminar el paso del tornado ―a las 14:25 aproximadamente― llovió copiosamente durante una hora más. Los vecinos se organizaron rápidamente para socorrer a las víctimas.
En el pasillo de entrada de la jefatura de policía y en el hospital de San Justo alinearon decenas de cadáveres para ser identificados por familiares o amigos. La mayoría había muerto por fracturas múltiples, o por los fuertes golpes o heridas producidos por “proyectiles”.
El recuerdo de José Barreto
El pasado 10 de enero, cuando se cumplieron 53 años del tornado, Mariano Colombo publicó una crónica sobre el fenómeno y destacando la historia de un radioaficionado de esa localidad, que consiguió contrarrestar buena parte de las consecuencias del evento meteorológico que causó un daño humano y material inusitado.
