El norte de Santa Fe atraviesa un escenario complicado por las lluvias, con campos anegados, caminos rurales afectados y registros que en algunas zonas ya rondan los 1.000 milímetros acumulados durante el año.
La situación genera preocupación entre productores y autoridades locales, especialmente porque todavía restan varios meses de 2026 y los pronósticos anticipan un período de precipitaciones importantes asociado al desarrollo del fenómeno de El Niño.
A este panorama se suma una dificultad en el monitoreo meteorológico: una de las estaciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ubicada en la región funciona actualmente con una dotación reducida y no realiza observaciones durante parte de la noche.
Campos inundados y productores afectados
Durante las últimas semanas se registraron campos completamente anegados en distintos sectores del norte santafesino.
La acumulación de agua obligó a algunos productores a trasladar sus animales hacia terrenos más elevados. En otros casos, la situación derivó en ventas anticipadas de ganado para reducir el riesgo de mayores pérdidas.
En algunas zonas del norte provincial ya se acumularon alrededor de 1.000 milímetros de lluvia, cuando el promedio anual de la región ronda los 1.200 milímetros.
El escenario resulta especialmente delicado porque todavía resta atravesar el período considerado más crítico dentro del desarrollo de El Niño.
Vera y La Gallareta, entre las zonas afectadas
La localidad de Vera ya había atravesado un episodio extraordinario a fines de mayo, cuando recibió 450 milímetros de lluvia en apenas seis horas.
El volumen de agua provocó importantes inconvenientes y derivó en la declaración de la emergencia hídrica provincial para esa zona.
Durante las últimas semanas, el panorama también se complicó en sectores de La Gallareta, en el departamento Vera, donde se observaron campos completamente inundados.
Ante este escenario, disponer de información meteorológica permanente resulta fundamental para anticipar eventos extremos y tomar decisiones en una región donde la actividad agropecuaria tiene un peso significativo.
Menos personal en una estación clave del SMN
Santa Fe cuenta con siete estaciones meteorológicas del Servicio Meteorológico Nacional: Rosario, Sauce Viejo/Santa Fe, Venado Tuerto, Rafaela, Ceres, Sunchales y Reconquista.
Una de las situaciones más complejas se presenta en Ceres, donde la estación tiene una extensa trayectoria y cumple un papel relevante para el seguimiento meteorológico del noroeste provincial.
La dependencia funciona desde hace aproximadamente 130 años y sus registros son utilizados para analizar las condiciones atmosféricas de una amplia zona productiva.
Sin embargo, actualmente cuenta con apenas cuatro trabajadores y su cobertura fue reducida. Antes de los recortes, la estación funcionaba durante las 24 horas, mientras que ahora trabaja con un esquema de 12 horas.
Además, una de las integrantes del equipo se encuentra de licencia por maternidad, lo que reduce todavía más la capacidad de cobertura.
La estación pierde información durante la noche
La reducción del personal implica que la estación de Ceres permanezca cerrada entre las 21 y las 9 del día siguiente.
Como consecuencia, se pierde la información correspondiente a ese período horario, lo que afecta la continuidad de las series meteorológicas utilizadas para estudios, investigaciones y análisis posteriores.
El problema no se limita a la cantidad de horas de funcionamiento. La presencia de observadores capacitados resulta necesaria para interpretar determinadas condiciones atmosféricas, codificar la información y enviarla para su procesamiento.
Por ejemplo, la estación no dispone de instrumental específico para determinar los niveles de nubosidad. Sin embargo, esa información puede obtenerse mediante la observación directa de los trabajadores especializados.
El impacto de la falta de personal
La reducción de trabajadores también puede afectar el funcionamiento de las estaciones incluso cuando el equipamiento se encuentra disponible.
Los observadores cumplen tareas vinculadas con la medición, evaluación, codificación y transmisión de los datos meteorológicos. Sin esa intervención, parte de la información generada por los instrumentos no puede ser procesada correctamente.
Por eso, la continuidad del personal resulta fundamental para mantener registros durante todo el año y garantizar que las observaciones sean incorporadas a los sistemas utilizados para elaborar pronósticos.
Qué ocurre en Reconquista
La situación es diferente en la estación ubicada en Reconquista, en el extremo norte provincial.
En ese caso, no se registraron despidos entre el personal, aunque sí existieron faltantes de algunos elementos necesarios para realizar de manera continua las mediciones relacionadas con las precipitaciones.
Parte de ese equipamiento comenzó a ser restituido recientemente, con el objetivo de recuperar una operatividad adecuada.
Un organismo con menos trabajadores
La situación de las estaciones santafesinas se produce dentro de un contexto más amplio de reducción de personal en el Servicio Meteorológico Nacional.
Durante este año se produjeron 140 despidos dentro del organismo, que se sumaron a más de un centenar de desvinculaciones registradas dos años antes.
Uno de los principales cuestionamientos es que la reducción de trabajadores no estuvo acompañada por una disminución proporcional de las tareas que debe cumplir el organismo.
Las estaciones meteorológicas necesitan mantener observaciones continuas para construir series de datos que luego son utilizadas en modelos meteorológicos y pronósticos.
Una menor cantidad de observaciones puede reducir la información disponible para representar el comportamiento de la atmósfera y afectar la precisión de determinados pronósticos.
El Niño mantiene la preocupación hacia fin de año
Mientras el norte santafesino enfrenta las consecuencias de las precipitaciones acumuladas, los pronósticos anticipan que El Niño continuará influyendo durante los próximos meses.
El pronóstico climático trimestral del SMN ubica al noreste de Santa Fe, junto con sectores de Corrientes, Misiones, Formosa y Chaco, dentro de una zona donde se esperan lluvias superiores a los valores normales.
Para el noroeste provincial se prevén precipitaciones dentro de los parámetros habituales o por encima de ellos.
En Rosario, el escenario previsto para septiembre, octubre y noviembre contempla lluvias normales o superiores a lo normal.
Las autoridades provinciales vienen siguiendo la evolución del fenómeno y anticiparon que los últimos meses de 2026 podrían concentrar el período más crítico, con una influencia que se extendería al menos hasta el otoño de 2027.
Para establecer las condiciones normales de referencia, el SMN utiliza los registros correspondientes al período 1991-2020.
Por qué son importantes los datos meteorológicos
La información generada por las estaciones del SMN no solo permite elaborar pronósticos diarios.
Los registros acumulados durante años son utilizados para estudiar el comportamiento del clima, desarrollar modelos meteorológicos y analizar fenómenos extremos.
En una región como el norte de Santa Fe, donde las precipitaciones pueden afectar rápidamente la producción agropecuaria, los caminos rurales y las localidades, contar con observaciones continuas resulta especialmente relevante.
Con el período de mayores lluvias todavía por delante, el desafío para la región será afrontar un escenario de alta humedad y precipitaciones mientras se intenta mantener la mayor cantidad posible de información meteorológica disponible.





















